domingo, 10 de julio de 2016

Cerca



Porque con algunas personas no hacen falta palabras,
porque lo que te une son los sentimientos 
aún en la lejanía.
Porque el cariño no conoce distancias;
por eso, aunque lejos,
tú y yo estamos cerca todos los días.

Te quiero bixito. 





 

Millions miles (Isotis)



Too far away...



jueves, 7 de julio de 2016

Sobre la vida



Si me preguntaran qué es para mi la vida, realmente no sabría qué decir. Supongo que ha habido momentos, aunque pocos, en mi vida, en los que hubiera dicho que la vida es maravillosa y merece la pena vivirla. Aunque en la mayoría de las ocasiones no es más que un tíovivo que te maneja a su antojo.

Sí, puede que esté en nuestras manos tener ganas de vivir a pesar de todo, pero las circunstancias que nos rodean no siempre son las que creamos. Cuando nos invade una enfermedad a nosotros o a nuestros amigos es cuando realmente abrimos los ojos de que la vida son dos días, y que incluso esos dos días dependen de si el destino - o lo que sea en lo que vosotros creáis - tiene un buen día o no.

Hoy estamos aquí... y mañana quizás ya no. Así de corto e indoloro. Así de triste, y así de fácil. Y aunque sé que soy pesada repitiendo lo mismo, insisto en que por eso mismo es importante tener presente siempre a esos seres que queremos y apreciamos. Incluso los que no hemos tenido la suerte de mantener en nuestras vidas por el motivo que sea. Porque si realmente los apreciamos deberíamos decirles que les queremos, cada día que podamos, y hacerles notar que estamos ahí, pese a todo, en cada ocasión posible.

A veces nos enfadamos, discutimos, no nos entendemos. Pero ¿qué importancia tiene eso a la hora de verdad cuando se aprecia o quiere a alguien? Ninguna en absoluto. En mi opinión es mucho más importante acordarnos de lo bueno y perdonar los errores que otros cometan, igual que seguramente a nosotros nos deberán perdonar en más de una ocasión.

Porque nosotros no decidimos sobre la vida y la muerte, ni la salud y la enfermedad. Pero sí decidimos cómo queremos vivir. Y yo personalmente, aunque peque de tener muy mal genio cuando se tercia, no soy capaz de ser rencorosa y orgullosa. Antes lo era, y mucho. Pero la vida te enseña, y al final aprendes a deshacerte de sentimientos tóxicos e innecesarios.

Porque al fin y al cabo, es mucho más bonito amar que odiar.



sábado, 2 de julio de 2016

Cuando te invade el vacío



Pasa en esta vida que cada vez que piensas que estás a puno de levantar cabeza y ser feliz pasa algo que te deja de nuevo en tus cenizas, y con cada vez que eso ocurre tienes menos fuerzas e incluso ganas de renacer.

He pasado por tanto ya en esta vida que hay momentos que me pregunto para qué volver a empezar con la edad que tengo, sabiendo que al final todo se va al carajo y acabo de nuevo destrozada.
Sé que mi actitud no es buena, pero no sé como cambiarla. Me estoy convirtiendo en antisocial, cuando lo que más me gusta es estar con gente, y sin darme cuenta tengo de nuevo una coraza de esas que lo único a lo que te ayudan es a espantar a quien realmente podría ser una buena persona que quiera estar a tu lado.

Si a eso le unes el tipo de personas con el que doy en esta vida, tampoco apetece mucho conocer a gente nueva. O lo que es peor aún, lo haces porque te apetece y sabes que es necesario, pero de repente te invade el miedo - ¡pánico! -  e inventas cualquier excusa para tirarlos de la vida de la peor forma posible, sin que sepan ni lo que ha pasado porque en el fondo ni tú misma lo sabes.

Ahora mismo me siento vacía. Me siento tan vacía que no me quedan ni lágrimas para llorar, y no será porque no tengo ganas desde hace tiempo. Pero no soy capaz. Por mucho que lo intente, las lágrimas no brotan y es lo que me impide limpiarme por dentro para poder comenzar a respirar de nuevo. Me siento, literalmente, asfixiada.

Estoy en un punto en el que no sé si salir a comerme el mundo a pesar de lo que pueda pasar o meterme en una cueva y esperar a que algún día por fin acabe esta vida y pueda emprender un viaje nuevo, esperemos, que más agradable que este en el que estoy embarcada en esta vida.
Aunque por desgracia, aunque eligiera la primera opción, siento que tampoco sería capaz de hacerlo.

Me falta motivación. Me faltan fuerzas y ganas. Me falta ese algo por qué luchar. Me falta, simplemente, todo lo que se necesita para ser feliz, empezando por mí misma.

Solo queda esperar y ver qué pasa... sola no saldré de este letargo, pero tampoco quiero compañías falsas. Es un círculo vicioso del que no sé cómo salir. Mis mejores amigos tienen sus propias vidas o están lejos.

Y odio sentirme tan vacía, aunque si le viera la parte buena, me daría cuenta de que es lo mejor que te puede pasar para empezar a llenarte de las cosas bonitas que la vida esconde por ahí fuera.

Intentaré pasar el día hoy como uno más... y espero estar mejor mañana, o quizás pasado.

Veremos lo que el tiempo trae y si esta vez consigo volver a renacer o no.




viernes, 24 de junio de 2016

Pasos




Y quién sabe dónde te llevará el camino,
sólo tú podrás descubrirlo
si no les permites a tus miedos
que detengan tus pasos.


24.06.2016
Claudia Aragón García



 

domingo, 29 de mayo de 2016

Extremismo


Todo extremismo y radicalismo es malo. Pero hay que saber distinguir entre extremistas, radicales y gente normal. Quien opine que todos son iguales se convierte en igual de extremista y radical que aquellos a los que juzga.





sábado, 28 de mayo de 2016

Sobre la profesión del traductor



Quiero hacer una reflexión en voz alta que me ronda la mente ya desde hace mucho tiempo. 
Me parece muy triste que haya personas que se tomen ciertas profesiones como algo que cualquiera puede hacer. Incluso la profesión "más fácil" necesita una mínima instrucción para que se pueda realizar forma eficaz.
Pero, desde luego, sobre todo en mi profesión, veo a muchísimas personas que se piensan que por hablar medianamente bien dos idiomas ya saben traducir.
¿Iríais a un taller mecánico a pedir trabajo sólo porque sabéis cambiar una rueda? No, ¿verdad? 
Traducir es una profesión que requiere muchísima responsabilidad, ya que un trabajo mal hecho que se acaba imprimiendo en miles de ejemplares (por poner un ejemplo) puede ser un ruina para una empresa y conllevar la consiguiente denuncia hacia el que lo haya realizado con las consecuencias correspondientes.
Traducir no es sólo coger una palabra y convertirla a otro idioma. Es mucho más que eso. Para traducir se requieren unos conocimientos específicos de los que no todo el mundo dispone, y lo que es peor, la mayoría de los traductores tampoco se molestan en adquirirlos (como prueba pongo ciertos foros de traducción en los que es evidente que el uso de los diccionarios no se considera necesario en absoluto). La labor del traductor incluye una gran labor de investigación cuando no se conoce el tema que se está traduciendo (en el mejor de los casos, un traductor bueno ni aceptaría un trabajo para el que no esté cualificado).
Yo no tengo la carrera de traductora, y por mucho tiempo me he sentido "menos" que traductores que sí la tenían. Pero resulta que muchos de ellos han dejado esta profesión a pesar de su carrera, aburridos por los malos horarios, por no saber venderse y obtener clientes, y sobre todo por las altas exigencias de los clientes, y muchos otros, siguen realizando esta labor a pesar de hacer unas traducciones de miedo (y no en el buen sentido de la palabra). Es impresionante ver a ciertos "traductores" consultar cosas que no saben y elegir de las respuestas la menos indicada para el contexto que tienen... Muestra clara de que no saben distinguir el significado exacto de las palabras que se han propuesto, y de que por lo tanto, no están cualificados para traducir.
Yo, personalmente, prefiero a un cliente con altas exigencias que un cliente que pasa de todo y le paga 2 céntimos por palabra a cualquier "traductor" aficcionado que no tiene ni idea de lo que está haciendo. Los resultados se ven a diario en las meteduras de pata en manuales de instrucciones o trabajos de publicidad mal traducidos, etc.
Si traducir fuera tan fácil, a todo el mundo le bastaría con Google Translator. Pero no es así. Las máquinas no pueden sustituir a los traductores profesionales, y los autodenominados traductores sin conocimientos ni experiencia mucho menos aún.
Y es que puede que yo no disponga de la carrera universitaria, pero sí dispongo de media vida en cada uno de los países cuyos idiomas traduzco y el conocimiento suficiente para poder traducir correctamente cualquier cosa que se me eche (y lo que no se sabe, siempre se puede aprender si hay ganas y empeño y un mínimo de inteligencia para hacerlo). Realizo mucho trabajo de investigación a diario e intento formarme constantemente en aspectos que puedan ser de ayuda para mi profesión. Y sobre todo, cumplo los estándares mínimos de calidad que se le exigen a cualquier traductor en países, en los que la traducción SÍ es considerada una profesión seria.
Está claro que para ser traductor se requiere como mínimo, como para cualquier otra profesión, una formación básica, (en mi caso mi formación incluyó, entre otras cosas, la traducción de documentos del alemán e inglés al español y viceversa). Aunque ese mínimo necesita ir acompañado por otros aspectos, porque sólo con eso no es suficiente.
Quiero decir, ya cerrando el post de hoy, que en mi opinión el requisito más importante de todos es amar lo que haces. Cualquier trabajo hecho con ganas, siempre es un buen trabajo. Por eso el lema en mi página web es: 

;">"Disfrutar del trabajo es importante. Solamente de esta forma quedan garantizados el compromiso necesario y la calidad del resultado final" (www.aragontranslations.es - Web pendiente de actualizar)

Y por cierto, durante mi formación aprendí que no es mejor traductor el que nunca consulta un diccionario, sino el que mejor sabe usarlo.
Así que por favor, señores y señoras, un poquito de seriedad a la hora de elegir profesión. Que todos sabemos que el dinero fácil no existe, y de existir, puede traer graves consecuencias. 





jueves, 12 de mayo de 2016

Ausente



Ausente por motivos de salud y motivación.
Por sobredosis de las tonterías y la ingratitud que dominan este mundo. Por la falta de humanidad, honradez y humildad. Por exceso de egoismo y egocentrismo y falta de cariño y abrazos. Ausente, porque cada vez encuentro más paz en mi misma que en las personas que me rodean.
Me declaro reina independiente de mi hogar y de mi vida, y sólo admito en ella a quienes me aporten. Porque todo lo demás me sobra.
Y llega un momento en tu vida en el que decides no querer perder más el tiempo con personas y situaciones que no merecen la pena, ni con explicaciones a quienes no las merecen y tampoco las entenderían por su poco desarrollado nivel de conciencia.
Me declaro libre de decidir cómo y con quiénes o de qué forma quiero vivir mi vida. Y libre de decidir lo que me hace feliz.
Libre de tener la conciencia tranquila por no llevar ya más cargas inútiles a mis espaldas, y sobre todo, libre de tomarme con una sonrisa los comentarios que hagan sobre mi y mi forma de vivir esas personas que no me conocen en absoluto y se creen con derecho de juzgarme.

sábado, 26 de marzo de 2016

Y de repente...





La vida es una constante evolución. Uno va cambiando día a día, y es por eso que hay momentos en los que algunas cosas no nos importan... hasta que de repente sí lo hacen. ¿Por qué? Pues muy fácil. Al principio no nos importan porque no les damos demasiada importancia. O quizás, porque ni siquiera nos molesta. Es decir, las cosas que nos molestan hoy, posiblemente ayer no lo hicieran. ¿Os parece extraño? A mi no. Es tan simple como que muchas veces cerramos los ojos a pequeñas cosas que nos ocurren, simplemente, porque pensamos que no son tan graves.

Pero de repente, un día, abrimos los ojos y decimos: "Hasta aquí he llegado."

Eso es el caso cuando, por ejemplo, te das cuenta de que la persona con la que llevas viéndote desde hace años, en realidad no sabe nada de ti. Y que tú no sabes casi nada de ella. Porque esa persona va tan a la suya, que no retiene nada de lo que te importa. Y porque es tan hermética que es imposible que tú llegues a conocerla.


Y es entonces cuando te das cuenta de que esa relación, o lo que quiera que fuera, no te va a llevar realmente a ninguna parte. Que te ha hecho feliz mientras tú estabas dispuesta a conformarte con nada o muy poco, porque tampoco necesitabas más durante ese tiempo. Pero que ya acabó el viaje y es momento de cambiar de dirección.

Porque esas pequeñas cosas que no importan, si el compañero de viaje no es el definitivo, sí lo hacen cuando deseas que las cosas cambien, aunque el viaje no sea el definitivo. Casi igual, pero sólo casi. Cuando el compañero de viaje no es el definitivo, tienes dos opciones. Aguantar todo lo que pase, o no aguantar nada. Y aunque decidas hacer lo primero, llega un momento en el que dices que ya no estás dispuesta a que las cosas sean así. Porque con el tiempo, las personas cambian, o mejor dicho, comienzan a mostrar su verdadera cara.



Y si no te gusta en absoluto lo que ves, porque a pesar de aparentar ser una persona estupenda mientras las cosas no dejen de rozar lo superficial, cuando ya hay confianzas (que por algo dicen que da asco) cae la coraza que oculta lo que hay debajo y puede que no te guste en absoluto lo que ves.

Que alguien me diga que tengo problemas de autoestima me produce un ataque de risa hoy en día. En serio. Sí, los he tenido alo largo de la vida, sobre todo cuando no estaba en mi país con los míos. Pero creedme, sé muy bien lo que valgo. Y vosotros lo deberíais saber también (lo que valéis vosotros). No dejéis nunca que os traten con desprecio o despotismo, aunque la persona que os trate así no sea consciente de ello. Ese, en el mejor de sus casos, es su problema no el vuestro.

Yo ya tengo el cupo lleno de gente que no me ha tratado bien a lo largo de la vida y soy muy, pero que muy consciente de que puedo tener mil fallos y por supuesto no soy perfecta, pero no merezco que nadie, jamás en mi vida, me vuelva a decir lo que debo hacer en mi vida, cómo debo hacerlo, ni mucho menos que me falten el respeto.


Llega una edad en la que aprendes a estar sola, contigo misma. Aunque no te haya gustado jamás, de repente te encuentras con una persona que te quiere, incondicionalmente, y que te acompañará siempre, en lo bueno y en lo malo. Y te das cuenta que no necesitas a nadie más, porque esa persona que siempre estará a tu lado, se lo merece absolutamente TODO. Y esa persona, no es otra que tú misma.

Cuando aprendes a amarte incondicionalmente, y a dejar que tu YO sea tu mejor amiga, es cuando las cosas de repente comienzan a salir de otra manera. Ante todo, comienzas a creer en ti misma, porque TÚ puedes con todo, y no necesitas a nadie que te esté diciendo que está bien o mal lo que piensas hacer o lo que estás haciendo.


Descubres que aunque has estado toda tu vida pensando en que te habían cortado las alas, en realidad lo que ocurría es que las habían metido en una jaula de cristal con un cartel enorme que dice "NO PUEDES". Y que has sido toda tu vida tan tonta que te lo has creído. Que tu confianza en ti misma hace derretir esa jaula de cristal para que te pongas de nuevo tus alas y alces el vuelo, sin preocuparte por nadie más que por ti misma. Y descubres, que nadie más que tú ha de ponerte límites en la vida. De hecho, ni siquiera tú misma.

De que, al contrario de lo que te han inculcado toda tu vida, no necesitas a nadie a tu lado, y de hecho, nunca lo has necesitado, para poder ser tú misma; y que de hecho, la mayoría de las personas no te lo permiten porque se piensan con derecho de coger esas alas tuyas y ponerlas fuera de tu alcance.

Y dices ¡BASTA!


Es entonces, cuando se vuelve a llenar de colores tu vida y te das cuenta de que estabas viviendo en blanco y negro.

Y de repente, te ves sonriendo cuando te miras en el espejo, te sientes libre y derrochas energía, y te sientes llena de luz y amor.  No estas enfadada, ni sientes rencor. Haces uso del perdón, liberándote de todo lo que no te pertenece y poniendo cada cosa en su lugar.


De repente, te sientes libre, sin ataduras con el pasado, con las alas desplegadas y lista para volar hacia donde haga falta.


Y te das cuenta de que por fin, eres feliz.




Guárdame un sitio





Hoy hubiera sido tu 82. cumpleaños. Me hubiera gustado verte, vivirte, admirarte a esta edad. Pero no pudo ser. Hace ya muchos, muchos años que te fuiste de este mundo. Allá dónde estés, sé que me ves y me proteges. Y aunque te extraño no estoy triste, porque sé que algún día, de alguna forma, nos volveremos a ver.

Te quiero papi. Fuiste mi pilar hasta que cumplí los 13 años... después todo se torció. Me costó perdonarte. Pero hace tiempo que estoy en paz contigo, y conmigo misma. Guárdame un sitio a tu ladito, que cuando nos veamos tendré mucho que contarte... 

domingo, 20 de marzo de 2016

Un año más




Un año más acaba el invierno para dar paso a la primavera. Se queman las Fallas en Valencia, simbólicamente todo lo viejo se destruye para dejar paso a lo nuevo. 

Un año más hago resumen de lo que dejo ir y de lo que me quedo, aunque hay cosas en las que no acabo de ponerme de acuerdo. A veces, sabemos que algo ha llegado a su fin pero nos negamos a asimilarlo. Otras, empieza algo de lo que no estamos seguros. Y en ocasiones, simplemente, no sabemos si algo que hay desde hace tiempo en nuestras vidas nos tiene cansados por motivos ajenos o por uno mismo.

Porque en ocasiones lo que nos molesta no es lo que viene de fuera. En ocasiones, nos molestan algunas cosas de fuera porque hay cosas dentro de nosotros que no acabamos de asimilar. Que no sabemos como procesar, ni qué hacer con ellas.

Demasiadas veces en esta vida, lo que nos molesta, más que ser lo que tenemos en el presente, tiene que ver con ciclos que no hemos acabado de cerrar. Y es ahí cuando uno se pregunta si algo bueno ha de estar en nuestras vidas aunque a veces nos moleste, es ahí cuando debemos tomar un poco de distancia y mirar dentro de nosotros.

Este año, pensaba que tenía muy claras las cosas. Las Fallas se queman, se cierran ciclos, y lo que no sirve se va. 

Lo malo es que por momentos me doy cuenta de que sí sirve, me ayuda y me hace crecer. Me doy cuenta de que lo que me molesta no es más que un espejo de lo que no me gusta de mi misma. De que es mi tarea pendiente asimilar, crecer y evolucionar.

Tarea nada fácil, pero tarea imprescindible y que tengo pendiente.

Le doy la bienvenida a la primavera, agradeciéndo que sea consciente de ello y con el firme propósito de ponerme manos a la obra para poner los andamios y empezar las reformas en mi interior. Al menos, ya he dado el primer paso para saber qué hacer para sentirme mejor.

Por una primavera llena de cambios positivos en mi vida y en la vuestra. 

Namasté


domingo, 6 de marzo de 2016

Época de renovación

FALLAS 2016


 
De nuevo es época de renovarse.
Juntar todo lo viejo,
dejar lo que sirve
y sacar el resto nuestras vidas.

Quemarlo, sin que deje restos.
Construir cosas nuevas,
tener nuevas ilusiones,
y no recordar las cenizas.

Claudia Aragón García, 06.03.2016






sábado, 5 de marzo de 2016

A mi padre






Hoy ya hace 28 años que te fuiste de mi lado. Mucho tiempo ya, y parece que fuera ayer. Es curioso, porque los años pasan y a pesar de que deberías ser ya sólo un recuerdo lejano, cada vez que pienso en ti es como si te necesitara un poquito más. Te extraño. Extraño tu cariño y tus atenciones. Y sobre todo, el amigo que siempre tuve en ti.
Hay días en los que me faltas tanto que me falta el aliento, que me cuesta respirar. Otros, en los que caes en un rincón del olvido y no me cuesta tanto. Sé que, de alguna forma, sigues a mi lado. Pero no es consuelo suficiente. Te fuiste demasiado pronto, cuando yo más te necesitaba.
Los años pasan, y tú sigues faltándome. Estarías tan orgulloso de tu nieta, que por desgracia no llegó a conocerte. Hubierais sido tan felices juntos, porque eras un buen padre y hubieras sido un abuelo estupendo. Estoy segurísima de ello.
Aún así, permaneces en mi recuerdo y en mi corazón, y también en el de tu nieta porque le hablo mucho de ti. Y allá donde estés, espero que te siga llegando nuestro cariño.
Te quise, te quiero y te querré siempre. Algún día nos volveremos a ver, y entonces, por fin, dejaré de echarte tanto de menos.

A mi querido padre, Remigio Aragón García. *26.03.1934 +05.03.1998

Claudia Aragón García, 05.03.2016




Vivir al día



Hay momentos en la vida en los que piensas que lo tienes todo claro, y de repente, pasa algo que te hace replantearte de nuevo toda tu vida. Por el motivo que sea, comienzas a preguntarte si las prioridades que tienes en tu vida están bien establecidas, e incluso inconscientemente las cambias todas de un día a otro. Te das cuenta de que, aunque pensabas que vivías al día, dejabas fuera de tu vida cosas importantes, de que realmente no estabas viviendo si no solamente dejando pasar los días... y despiertas de golpe, dándole a cada cosa la importancia que realmente se merece.


jueves, 25 de febrero de 2016

La mejor de las compañías



Tanto tiempo sintiéndome sola, deprimida, sin fuerzas... sin darme cuenta de que tenía a mi lado la mejor de las compañías. No existe mejor amor que el tuyo y el mío, ni mayor pasión por lo que hacemos cuando estamos juntas. Después de mucho tiempo perdida me dí cuenta de que realmente perdemos esencia con los años, y tú me has recordado que nunca es tarde para seguir siendo auténtica, alocada, alegre y sobre todo que nunca es tarde para disfrutar de las pequeñas cosas. Te amo de todo corazón, mi vida.

Dedicado a mi hija Ainara.


 

miércoles, 24 de febrero de 2016

Intuición





Mucha gente me dice que pase de mi intuición y piense con la cabeza, yo sigo convencida que mi intuición es lo mejor que tengo aunque muchos no lo entiendan.

Es mejor apagar de vez en cuando el cerebro, que tener siempre desconectado el corazón.




Pompas de ilusiones




Dejé atrás los fantasmas del pasado,
dando forma a mis sueños
y formando pompas de ilusiones
que llegaron al cielo nublado
y lo convirtieron en un día soleado
lleno de colores.

Claudia Aragón García, 22.02.2016


sábado, 20 de febrero de 2016

Hombre de pocas palabras




Si me preguntaran qué es lo que más me gusta de tí,
no sabría que responder.
De hecho, hay mil y una cosas que me sacan de quicio de ti,
pero aún así,
sin saber por qué motivo y sin saber por qué
siempre encuentro algún motivo más importante
y más grande que los demás,
para seguir a tu lado.

Y es que eres tan distinto y tan tú mismo
que no me queda otra que beber los vientos por ti,
mi hombre de pocas palabras
que sólo con actos sabe hacerme feliz.

Claudia Aragón García, 20.02.2016



domingo, 7 de febrero de 2016

Mejor persona




No hay nada mejor en esta vida que la compañía de personas que te hacen reflexionar sobre lo que no haces bien y te ayudan a diario a ser mejor persona. Ese tipo de personas que merece la pena tener en tu vida. 


 

domingo, 31 de enero de 2016

Que la magia te acompañe




Que la magia del amor esté contigo
y te de fuerzas para luchar tu batalla.
Que la magia de la sabiduría te acompañe,
sabiendo que siempre habrá un mañana.
Que la magia que hay en ti te proteja y te sane.

Para mi Pedrito.
 Todo irá bien...