sábado, 13 de julio de 2019

La vida es cambio





 
Lo que es de uno, es de uno.
Todos estamos hechos para algo, no podemos pretender dedicarnos a hacer algo para lo que no estamos hechos.
Los cambios en nuestras vidas son constantes, y si se saben aprovechar, han de servir para aprovecharlos y mejorar nuestras vidas.

Feliz fin de semana a todos.

El peor olvido





Cuántas veces no hablamos de olvido, y nos referimos a lo mal que lo pasamos cuando perdemos a alguien, de la forma que sea, y nos toca sufrir porque no nos queremos hacer a la idea de que esa persona ya no está en nuestras vidas.

Y sí, se pasa mal, por supuesto.

Pero hay un olvido bastante peor, que es el que ocurre cuando uno se le olvida lo que vale, se le olvida lo que le gusta, se le olvida incluso de que existe, o peor aún, se le mete en la cabeza de que su existencia en este mundo no sirve para nada y que no pasaría nada si no estuviera.

En un intento de hacer lo que todos esperan, lo que todos piensan que es lo correcto, de "hacer las cosas bien", me ha tocado vivir ese olvido muy de cerca. Aceptando un trabajo "estable", de esos, para los que tienes que salir de casa y haces tus ocho horas, cobras un sueldo mediocre y tienes que ponerle la mejor sonrisa a todo el mundo aunque algunas compañeras rocen el acoso laboral con sus continuos ataques impertinentes.

Al principio parecía un paraíso, sí. Oh, por fin, mis ocho horas con un sueldo estable, aunque la cantidad fuera irrisoria para ser un trabajo en el que empleas tres idiomas. Estaba muy a gusto, parecía haber mucho compañerismo, y los jefes unos encantos.

Hasta que en un mes se fueron tres personas de diez que eramos. Y me paré a pensar ¿qué pasa aquí?
Las cosas empezaron a cambiar y la gente comenzó a mostrar sus verdaderas caras, y no me gustó nada en absoluto lo que pude ver. ¿Compañerismo? Falsedad pura y dura. Critiqueos, soberbias y personas que se piensan con derecho de juzgar todo lo que dices y haces.

Llegaba a casa pronto todos los días porque el horario era bueno, pero llegaba tan agotada que solo deseaba poder descansar. No tenía fuerzas ni motivación para abrir un libro, para escribir, para hacer nada de lo que tanto me gusta. Yo cuando estoy mal, escribo. Cuando dejo de escribir no es que esté mal, es que estoy tan mal que no me apetece hacer nada en absoluto, y eso no es normal ni bueno.

Pero pensé que ya se me pasaría, y que no era para tanto. Después me dijeron que iban a incorporar a un jefe nuevo en mi departamento, y que esa persona era nada menos una persona que había estado trabajando allí ya hace tiempo y que habían criticado todos hasta la saciedad por impresentable.

Aún así, decidí no tener ideas preconcebidas, porque no todos somos iguales y no podemos caerle bien a todo el mundo, pero yo no conocía a esa persona y por lo tanto no iba a tener prejuicios.

Así que esta persona comenzó como jefe del departamento en el que yo trabajaba, y aunque puse mucho esfuerzo en seguir haciendo bien mi trabajo, esta persona, intransigente, controladora y para colmo borde como ella sola, hizo que los rumores se confirmaran por sí solos.

He estado en varios trabajos a lo largo de mi vida, y en todos he tenido superiores, pero ninguno tan bipolar como éste, que lo mismo estaba de buen humor que de repente te soltaba alguna de sus borderías y te dejaba estupefacta. Y que, además, te sigue cada paso de lo que haces y no te deja trabajar en absoluto de forma autónoma. Lo cual se traduce en que toda la motivación de hacer un buen trabajo se iba todas las mañanas al garete, cuando te hablaba con su superioridad crecida, no escuchaba nunca cuando le hablabas, y lo único que le importaba era tener la razón.

Coincidió, además, que yo me puse en tratamiento con un especialista que me recetó una medicación cuyos efectos secundarios hacen que no duerma. Esto se traduce en un total de 10 días sin descansar en condiciones, y muy nerviosa y - lógicamente - desconcentrada por el día.

Me fui a mi médica de cabecera, o mejor dicho, a la sustituta, porque mi médica lleva meses de baja, y esta mujer no tiene ni puñetera idea y en lugar de cambiarme la pastilla para dormir, me dió una medicación que era igual que la que ya tomaba pero con otro principio activo, y pretendía que me tomara las dos simultáneamente. De rebote, ya que llevaba tanto tiempo sin dormir y muy nerviosa, también me dio la baja. Lo único que conseguí fue seguir sin dormir y poner en peligro mi puesto de trabajo.

He estado toda la semana intentando hablar con la especialista, sin éxito, ya que no me ha devuelto las llamadas en ningún momento,y ayer me dijeron que se había ido de vacaciones (sin comentarios), así que pedí que me atendiera otro especialista, y, efectivamente, me confirmó que no me debía tomar estas pastillas adicionales que me recetó la famosa sustituta. Al menos me dió unas pautas de lo que debo hacer. ¡Por fin he descansado una noche entera!

En cuanto a la baja, sabía que me traería problemas. Pero es obvio que sin haber dormido y con lo nerviosa que andaba no podía coger el coche para desplazarme. Así que, por otra parte, esto me dio tiempo para pensar en por qué estaba tan mal, tan decaida y tan desmotivada.

Y me di cuenta, de que aunque me trajera problemas, yo no puedo hacer milagros, y mucho menos iba a sacrificar mi salud por un trabajo monótono en el que no soy feliz, y menos aún con un superior todopoderoso que creía necesario soltar sus borderías cada vez que le daba la gana delante de las compaeras para mostrar su poder sobre mi. ¡NO! Llega un momento en el que debemos plantarnos y decir ¡Basta ya!, y ese momento había llegado. Lo haría en cuanto pudiera volver al trabajo.

Lo curioso es que no me han dado tiempo, porque se han dado prisa en enviarme un burofax con la carta de despido, que antes que nada, tengo que ver con alguien que entienda, porque no acaba de ser legal despedir a alguien mientras está de baja, por mucho que te inventes como motivo cosas que no son ciertas.

Así que como veis, las cosas antes o después se resuelven por sí solas. Sigo pensando que todo pasa por algo. Este trabajo me sirvió de mucho, y me ayudó a pasar la mala racha que pasé cuando mi hija decidió irse de casa con el peque. Y me ha servido también para darme cuenta de que yo no soy animal de jaula ni de trabajos monótonos. De que lo que me gusta es la traducción, y si he podido sobrevivir tantos años como traductora, incluso mientras criaba a mi hija, ahora que estoy sola, puedo centrar todas mis fuerzas en ello y me puede ir bien, igual que les va bien a otros.

La traducción, los idiomas y la escritura son mi pasión, todos lo sabéis. Apartar todo eso de mi no me ha hecho nada bien, porque a parte de que ya estoy pasando una depresión, me separé de todo lo que me gusta en esta vida. La traducción te hace crecer, porque con cada proyecto acabas aprediendo algo nuevo, es emocionante, te abre nuevos mundos. La escritura desahoga, crea mundos en los que uno mismo y los demás se puede perder cuando lo que está ocurriendo en éste es demasiado duro de sobrellevar. ¿Qué cosa más hermosa puede haber para dedicarse a ella? NINGUNA.

Por eso, aquí me tenéis de nuevo. Traduciendo. Escribiendo. Viviendo. Y sobre todo, acordándome de mi misma, y centrándome, para que nunca jamás pueda volver a olvidarme de mi misma. Porque si ya es duro que los demás te olviden, o tener que olvidar tú a los demás, o al menos hacerte a la idea de que ya no están en tu vida, lo peor de todo es el olvidarte de todo lo bueno que hay en ti, de todo lo que vales, y de que sólo hay una cosa que realmente debe importante antes que cualquier otra cosa: tú misma. Porque sólo si tú eres feliz y te valoras, puedes hacer feliz a los demás y llevar una vida plena.

lunes, 27 de mayo de 2019

Tu recuerdo






Arropo el recuerdo de tu presencia entre mis sueños para no sucumbir a la desesperación que me produce tu abrupta ausencia.

Así, al menos puedo aferrarme a la idea de que no acabarás olvidando el estrecho lazo que nos unió desde un principio, desde tu primer aliento hasta meses después en los que te arrebataron de mi lado.

Porque hay cosas, que permanecen por siempre en nosotros, por mucho tiempo que pase...

Como tu primera sonrisa que marcó un antes y después en mi vida, impregnándome con tu inocencia y tu dulzura en este mundo de odios y rencores.



lunes, 13 de mayo de 2019

El amor propio no es egoísmo, es importante








El amor propio no es egoísmo, es importante.
Empezando por mi misma.
Sin personas que me sigan chantajeando emocionalmente.
Sin personas que me falten el respeto.
Sin personas que sólo se preocupan por ti mientras tienen algo que ganar a cambio.
Sin personas que solo hablan para escucharse, pero no escuchan lo que los demás hablan.
Tomando decisiones y empezando a actuar, pese a quien le pese y caiga quien caiga.
Se acabó.
Hoy por hoy solo hay un persona importante en mi vida y esa soy yo misma. Y a partir de que me vuelva a construir, vuelva a resurgir y reuna todas las fuerzas necesarias que voy a necesitar para lo que quiero y merezco en mi vida, se irá viendo quién ha de estar a mi lado y quien no.
"Mas vale sola que mal aconpañada"



viernes, 1 de febrero de 2019

El caso Julen


Todos hemos vivido con tensión el caso del niño Julen, que cayó en un pozo en un campo de Totalán (Málaga) en un "descuido" de los padres.

Llevo tiempo dándole vueltas a escribir este post, y me lo he pensado mucho, porque sé que va a causar mucha polémica. Mucha gente no respeta la libertad de expresión y me acusa de no tener empatía. Los que leéis asiduamente mi blog, y las personas que me conocen bien, saben que eso está muy lejos de ser cierto.

La pregunta es: ¿Con quién debo sentir aquí empatía y por qué? En mi opinión, solamente con Julen, porque es la víctima, porque era un niño pequeño, un bebé inocente, porque ya no le podemos oir, porque pasara lo que pasara, no tuvimos oportunidad de oir su versión, y nunca sabremos al cien por cien la verdad de lo que pasó.

Resumiendo:

Nos vamos al campo con nuestro hijo de dos años y medio. Yo, poniéndome en el lugar de la madre, tengo que hacer una llamada, y le encargo al padre que se encargue de vigilar al niño. Pero, hablando mal y en plata, el padre se lo pasa por el forro y prefiere seguir encargándose de la paella. Cuando se quiere dar cuenta, el niño ya ha caído al pozo.

Para muchos, solamente un fatal descuido. Y mi pregunta es: ¿Existen los descuidos fatales?

Sí, claro que existen. Un fatal descuido puede ser dejar a tu hijo solo en el comedor porque tienes que ir al servicio y no aguantas más, y que en ese momento, pase algo. Como que tropiece y se caiga, dándose un golpe en la cabeza. Por poner un ejemplo.

Lo que pasó en Totalán NO es un descuido, sino una enorme imprudencia por parte del padre del crío. Además, hay demasiadas contradicciones en este caso como para creernos lo que los medios nos quieren vender...

Para empezar, el agujero tenía apenas un palmo de ancho, en algunos periódicos decían que 21 cm y en otros 25 cm, el caso es que es un espacio en el que es muy difícilmente cabe un niño, cayéndose por él como una flecha como dicen, hasta llegar al fondo. Y sin dejar rastro en los primeros 71 metros. Como poco, deberían haber quedado restos de ropa o de piel adheridas a las paredes. Pero no se encontró rastro ninguno hasta llegar al tapón, en el que se encontraron la bolsa de chuches y los pelos.

En segundo lugar, aunque así hubiera sido, es cierto que el crío podría haber arrastrado tierra al intentar agarrarse instintivamente a las paredes, o bien rozándolas con la ropa durante la caída. Dato que refuerza mi duda de por qué no se encontró ningún rastro de ropa ni ADN en esas paredes.

También surge de ahí la duda, que si las paredes eran "arenosas" como se ha dicho, ¿cómo se ha podido formar un tapón compacto de 60 cm de profundidad encima del niño? Tan compacto, que no se pudo quitar desde arriba. Si eran paredes arenosas y no había llovido, lo normal hubiera sido que hubiera tierra suelta encima del niño, y no un tapón como el que había. Además, según el testimonio del padre, retiró en seguida las piedras y la tierra para que no pudiera caer sobre el niño. Con más razón surgen dudas sobre el susodicho tapón.

Otro dato, como mínimo curioso, es que al principio se dijo que el niño había muerto directamente en la caída, mientras después salió a la luz de que el pobre tenía arena en los pulmones, lo que significa que este dato anterior es falso. El niño cayó y seguía vivo. Solo puedo esperar que no durante demasiado tiempo, porque no quiero ni pensar la muerte tan dolorosa que tuvo que sufrir y el miedo que tuvo que pasar ahí abajo, con múltiples huesos rotos, y solo.

La causa de la muerte, un traumatismo craneoencefálico (golpe en la cabeza), supuestamente causado por una de las piedras que le cayó encima. A ver, ¿las paredes eran arenosas o ahora resulta que era terreno rocoso? Porque para morir a causa de la caída de una piedra en la cabeza, ya tenía que ser grande la piedra...

A parte de eso, hay diferentes publicaciones sobre los testimonios del padre, en los que primero dice que estaba a unos 4 o 5 metros del niño, y después a unos 10 o 15 metros. ¿En qué quedamos?

Asímismo, en algún momento trascendió que el niño supuestamente llevaba puesto un abrigo de invierno. En cambio, si nos fijamos en la imagen que se publicó como "prueba" de que el niño había caído al pozo, parece que solo llevaba lo que parece ser un chándal normal y corriente (véase foto de arriba).

Tampoco me cuadra mucho que publiquen esa foto "del niño jugando en las inmediaciones del pozo" como "prueba" de que había caído dentro. Lo único que prueba eso, es que los padres fueron tan dejados de dejarle jugar solo, demasiado lejos de donde estaban ellos. 

Para colmo, el padre ha admitido que sabía que el pozo estaba allí, pero que le habían dicho que estaba sellado....

Y ahora es cuando llego al punto más importante:

Eres padre (o madre). Has perdido ya hace unos años a un bebé de 3 años, de un supuesto infarto. Digo supuesto, porque lo que algunos dicen que fue una muerte súbita, no fue tal. La muerte súbita, según los médicos suele tener lugar como máximo hasta los 12 meses de edad de los bebés. Una "muerte súbita" después de ese tiempo es, simplemente, un infarto, y aunque alguien sufra de alguna enfermedad congénita que no se haya detectado, no suele sufrir un infarto al no ser que se altere mucho o haga un gran esfuerzo físico, por ejemplo, haciendo deporte. Este niño iba, según la información publicada, paseando tan tranquilamente. No quiero entrar en detalles, pero tampoco me parece muy normal.

Sin irme más por las ramas, has perdido ya un niño pequeño en "dramáticas circunstancias" hace unos años. ¿Y dejas suelto a un bebé de solo dos años por un terreno que no conoces?

Señoras y señores, puede que aquí el que pague el pato sea el dueño del terreno. Pero seamos sinceros, ¿qué padre/madre responsable deja andar suelto a un niño de esa edad, y más por un sitio desconocido? Los ÚNICOS responsables de no haber supervisado debidamente al niño, son los padres. Nadie más.

Yo soy madre, y a mi hija con esa edad la llevaba siempre bien cogidita de la mano. No me sirven los testimonios en plan "es que los niños a esa edad son muy inquietos y un despiste lo tiene cualquiera". Precisamente porque son tan inquietos es cuando más pendientes hay que estar de ellos.

Cuando tienes hijos, hay supuestos "despistes" (en mi opinión, más bien IMPRUDENCIAS) que NO deben ocurrir. Un padre ha de ser responsable de su hijo. Ha de cuidarlo y velar por su bien. Eso incluye, llevarlo cogido de la mano con esa edad.

Por poner un ejemplo: ¿qué pasaría si alguien deja cruzar a su hijo de dos años solo la calle y lo atropella un coche? Sería un mal padre, le pondrían verde, lo llamarían irresponsable, incluso posiblemente acabaría en los tribunales. Pero aquí, como estaban en el campo, son buenos padres y pobrecitos, que ya tienen bastante con la pérdida de sus dos hijos. Pues lo siento, yo veo que ambas cosas son equiparables.

Es más, si lo normal es ser responsable de tus hijos, ya ni te cuento si has perdido anteriormente a uno en condiciones traumáticas como le sucedió a esta pareja. Lo normal sería que precisamente habiendo pasado por algo así, no le quitasen el ojo al otro crío con la edad que tenía. ¿No creéis?

Los padres, por naturaleza, tenemos la tendencia a intentar proteger a nuestros hijos de cualquier mal. Esto se multiplica automáticamente si ya has perdido a uno. Tendemos a sobreproteger al siguiente, porque tenemos miedo de que la historia se pueda repetir. Pero no en este caso.

Así que teniendo en cuenta todas las dudas que causan tantas contradicciones y puntos que no están claros, dudo mucho que lo de Julen fuera un mero accidente. Y menos aún un simple "descuido". 

Puede que tenga una mentalidad diferente que los padres de aquí por haberme criado en otro país. En uno, en el que no es más importante ir mirando el teléfono móvil o hablar con las amigas mientras te deshaces de los niños, por pequeños que sean, mandándolos a jugar para poder estar tranquila. 

Aunque tampoco creo eso, porque conozco a muchas personas en este, mi país, que piensan igual que yo y comparten mi punto de vista. Los niños son lo PRIMERO. O deberían serlo. Porque en una sociedad, en la que los valores están en declive y a nadie le importa más que su propio ombligo, esto afecta ya incluso a los más pequeños, los más inocentes y los más indefensos. Me parece vergonzoso.

Y me parece mucho más terrible que se intenten justificar este tipo de negligencias y todo el mundo se ponga de parte de los padres sin pensar en ningún momento las consecuencias para los niños. Porque justificar que "solo ha sido un descuido" en un caso, justifica todos los demás casos. Y en realidad, ningún menor debería dejar este mundo porque a los padres les ha parecido más importante hacer cualquier otra cosa que no sea estar pendiente de sus hijos.





martes, 8 de enero de 2019

Feliz cumpleaños mi niña




Mi niña "pequeña". Así te llamaba de peque y te sigo viendo, como todas las madres, que ven a sus hijos como sus peques por mayores que sean.

Hoy cumples ya 17 años y la vida ha dado muchísimas vueltas desde que naciste. Tanto para ti, como para mi.

Pero siempre hemos estado juntas y unidas, y eso nos ha hecho más fuertes. Aunque tengamos a veces ese carácter de mierda cuando discutamos y nos mandemos al carajo, sabes que siempre podrás contar conmigo, pase lo que pase. Y yo, en el fondo, también sé que siempre podré contar contigo, pase lo que pase.

Porque te veo con tu hijo y estoy orgullosa de la mujer en la que ya se ha convertido una parte de ti, y al mismo tiempo me siento orgullosa de mi, por ver que he hecho un buen trabajo y he criado a una niña fuerte y luchadora, y sobre todo, a una persona que tiene mucho amor que dar. A una persona con valores que aún puede hacer muchas cosas importantes en su vida aunque haya ido perdida durante un tiempo. 

Perderse forma parte de la vida, encontrarse forma parte del proceso de madurez. Y es un proceso cíclico, que se repite a lo largo de nuestras vidas. Pero tengo plena confianza en que tú, que eres muy parecida a mi, sabrás identificarte, igual que yo, con ese ave fénix que cada vez que muere resurge con más fuerza de sus propias cenizas.

Estoy muy orgullosa de ti, y te quiero muchísimo. Aunque te lo digo mucho, a veces pienso que no lo suficiente. Y más ahora que tenemos a nuestro pequeño principito y todos los amores se vuelcan en él porque es obvio que ambas le adoramos.

Gracias. Por ser mi hija. Por ser como eres. Por luchar por ser tu misma. Gracias por tus aciertos, y también por tu errores. Porque sabes que siempre he pensado que los errores son la mejor forma de enseñarnos las lecciones que tenemos que aprender en esta vida. Y aunque a veces sea duro, déjame decirte que tú puedes, con todo lo que te rodea y con mucho más. 

Si algún día ya no puedo estar a tu lado y en algún momento te cansas de luchar, piensa en mi. Porque de una forma u otra, siempre estaré cerca de ti, en todo lo que te rodea, lo que te he transmitido y lo que le transmito a tu hijo, el mayor regalo que me has podido hacer.

Por si no te lo he dicho aún: Te quiero.

Felicidades, mi niña pequeña. Aunque me riñas cuando me leas, porque no te gusta que te llame así. Eres la mejor, no cambies nunca. Madura y mejora, pero no cambies. Mantén tu esencia, siempre.

Por cierto... ¿te he dicho ya que te quiero?


domingo, 30 de diciembre de 2018

Dentro de nada... Nochevieja



Dentro de nada… Nochevieja, ¿eh? ¡Qué estrés! Yo en Nochevieja, me da la sensación de que todo el mundo se lo está pasando bien, menos yo.

El estrés comienza con la cena. Aquello parece una prueba del Gran Prix: tienes que llevar bragas rojas, tener algo de oro para meterlo en la copa, preparar las doce uvas… Y contarlas varias veces, porque, como son todas iguales, te equivocas: Una, dos, tres,… una, dos, tres, cuatro,… Ésta pocha ya la he contado… Una, dos… siete, ocho… ¡Joder, las doce menos veinte! ¡Chavalín, trae el Rotring, que las voy a numerar, como en el Bingo!

Y tu madre: “¿Queréis venir, que se enfrían las gambas? ”

Que ésa es otra: te tienes que comer todo lo que está en la mesa… ¡antes de las doce! Que, con las prisas, más que pelar gambas, parece que estás desactivando una bomba. “¡Coño, las doce menos diez! ¡Mamá, no me da tiempo! ¡Hazme un sándwich con el cochinillo!!

...Y no eres el único que está agobiado, ¿eh? No hay más que ver la tele. Allí están la igartiburu y Ramón García, explicando a toda España cómo funciona un reloj. Acojonados por si se equivocan: “Cuando la aguja pequeña esté en las doce y la grande también… serán las doce”. ¡Coño, como todas las noches! 

Cuando por fin llegan las doce, en toda España se oye lo mismo:

Cla, cla, cla, cla… – Eso es la bola: cla, cla, cla…
Din -¡GLUP! -don… – ¡Ah no, que son los cuartos!
Din-don… – ¡Escupid que son los cuartos!
Din-don… – Pfbbbbbbbb…
Ton… – ¡Ahora, ahora!
Ton… – ¡Una!
- ¡Que no, que vamos por la segunda!
Ton… – Pues me meto dos…
Ton… – Seis…
- ¿Cómo que seis?
Ton… – A mí ya no me caben más, ¿eh?
Ton… – ¡Eh!, ¡deja mis uvas, cabrón!
Ton… – ¡Es que se me ha caído una al suelo!
Ton… – Bggggdffffff…
Ton… – A mí ya no me quedan…
Ton… – ¡Pues a mí me sobran cuatro!
Ton… – ¡Mamá, el abuelo está morado!
 
..Y cuando acaban, toda la familia con la boca llena de babas, a darse besos:
- Fffffelifsz año, eeeeeeeeeh, felifzcidadef, grfdddfd…

Y suena el teléfono: ¡Riiiiiiiiiing!
- ¡Pero, coño! ¿Ya están llamando? ¿No se pueden esperar?
- Pues a mí todavía me sobran dos…
- ¡Champán, que alguien abra el champán!

Pero, bueno, vamos a ver, ¿a vosotros os parece lógico empezar el año así? ¡Qué estrés, de verdad! Pero como es Nochevieja… tienes la obligación de divertirte. Así que después te vas a un fiestorro a un sitio en el que, si caben mil personas, el dueño ha decidido meter a cinco mil doscientas. ¡Muy bien! ¡Quédate en la calle si te apetece, con la pelona que está cayendo! Así que entras.
Lo bueno que tiene ir a un sitio así es que te puede pasar cualquier cosa. A mí el año pasado me ocurrió de todo. Yo estaba tan tranquila, tomándome mi cubatita de garrafón, cuando de repente un tío me cogió por detrás y me dijo: ¡¡¡¡COOOOOOOOONGAAAAA!!!!! Y, claro, ¿qué vas a hacer?, pues te pones a bailar… 

¡Eso te lo hace un tío en el autobús y le partes la cara! Pero como es Nochevieja… ¡Pues, hala!
Y de repente te das la vuelta y llevas cien personas enganchadas a tu culo. ¡A ver cómo escapas de ésta! Porque una conga es como una secta: entrar es muy fácil, pero salir es muy jodido. Porque en el garito hay como doce congas girando a toda pastilla… 

Bueno, pues iba yo conduciendo mi conga, cuando, de pronto, me veo venir en dirección contraria una conga suicida acojonante conducida por un gordo con casco de vikingo. pues, para evitar la colisión, di un giro brusco a la derecha…

¡Y me tragué entera una columna de espejitos! ¡Siniestro total!. Y yo, con una ceja abierta tirada en el suelo, pensaba: “Joder, como me hagan soplar ahora, la hemos cagao”. Y en ésas, me desmayé. Al despertar estaba en la sala de urgencias,.

Bueno, las urgencias esa noche, hay que vivirlas. Y como allí también es Nochevieja, el camillero lleva un gorrito de moro, la enfermera un collar de hawaiana, y el que te cose la ceja unos dientes de Drácula, ¡que te da una confianza…! El tío te dice:

- ¿Qué ha sido? ¿Con una moto?
- No, con una conga.
- ¡Ay!, si es que van como locos con las congas…

Cuando salí de allí me quería ir a mi casa, pero como era Nochevieja, acabé a las ocho de la mañana, con la ceja grapada, en un bareto…
- Oiga, póngame un chocolate con churros a ese módico precio de 4 Euros de ná.
- Pues sólo nos queda Nesquick y algunos dónuses… Es que los últimos churros se los han tomado los de una conga, ¡traían un cachondeo…!
Había un gordo que llevaba un casco de vikingo. ¡No le digo más!


(Visto en Facebook)


 

viernes, 28 de diciembre de 2018

Lo que me trajo Papa Noel


Me pregunta la gente qué me ha dejado Papa Noel. Y yo respondo que nada, como todos los años.

Pero la realidad no es esa:

Papa Noel me ha traído la gran fortuna de poder contar con mi hija preciosa que me ha hecho este año el mejor regalo que se le puede hacer a una madre: a mi precioso nieto que ya tiene 7 meses. Están los dos guapos y sanos. No puede haber mejor regalo que ese.

Papa Noel me ha traído la fuerza para poder deshacerme de las personas tóxicas en la vida y quedarme con las buenas. Que aunque son pocas, ahí están siempre, y no necesito más. La amistad incondicional es lo más preciado que podemos tener, a parte de la familia.

Papa Noel me ha traído nuevos clientes y el optimismo de ver que por duras que se pongan las cosas, siempre se puede volver a mejorar.

Papa Noel me trajo una bronquitis, podría quejarme, pero no. Tengo problemas con las vías respiratorias desde peque, y alguna que otra tecla que me toca la salud y me impide a veces hacer vida normal. Pero afortunadamente, no tengo ninguna enfermedad grave ni terminal, así que tengo la salud suficiente como para decidir si me dejo vencer o sigo adelante, aunque a veces sea difícil.

Papa Noel me ha traído salud para mis peludos, a los que quiero y adoro, porque son un claro ejemplo de amor incondicional y bondad. No son mis mascotas, son parte de mi familia.

Papa Noel me ha traído nuevas personas a mi vida que creo y confío merecen mucho la pena. El tiempo lo dirá, pero agradezco que ahora mismo formen parte de mi círculo de relaciones y estoy abierta a disfrutarlo al máximo.

Papa Noel me ha traído ilusión para empezar el nuevo año 2019 con fuerzas y ganas. 

¿Y aún digo que no me ha traído nada?

Cuando nos hablan de regalos en seguida tendemos a pensar en cosas materiales, y nos olvidamos de que la vida, en sí, ya es el mayor regalo que podemos tener.



CAG, 27.12.2018

sábado, 15 de diciembre de 2018

A mis ángeles en el cielo



A mis ángeles en el cielo, a los que tanto extraño, sobre todo en estas fechas.

No es lo mismo vivir una Navidad con tus seres queridos que sin ellos. Hace mucho, mucho tiempo que extraño celebrar la Navidad en familia, como cuando era niña. Pero sé que eso ya no es posible, y menos ahora, que tú también te has ido.

Me consuela pensar que por fin estás al lado del amor de tu vida, que os habéis reencontrado y que volvéis a ser felices. Y que desde donde quiera que estéis, podéis verme y sonreís al ver lo feliz que soy con mi hija y con mi nieto, aunque os eche mucho en falta.

Estas fechas son muy especiales, y es curioso ver cómo hay desavenencias en las familias grandes que siempre acaban discutiendo por alguna tontería en lugar de disfrutar de la excusa de estos días en los que las familias se reencuentran, y ser felices.

Yo nunca necesité, ni necesito, días especiales para decirle a las personas que quiero lo que siento por ellas. Pienso que no son necesarios. Cualquier día es bueno, para dar un beso, un abrazo, o un te quiero. No necesito excusas para hacerle un detalle a alguien que me importa. Entre otras cosas, porque la vida me ha enseñado que igual esas personas hoy están a tu lado, pero mañana ya no. 

Y aunque este post esté dedicado a mi padre y a mi madre, tampoco quiero dejar atrás a mi amiga Maite, que se fue demasiado pronto de mi lado y a la que quería muchísimo aunque nos vieramos poco. También te echo de menos a ti. Esas largas charlas por teléfono y las risas por cosas que solo tú y yo entendíamos.

Es importante tener un lugar en el presente para nuestros amigos, porque es posible que en un futuro muy cercano, de repente, dejen de estar entre nosotros. Son lecciones que me aprendí muy de joven, y que se me recordaron contigo. 

Espero volver a veros cuando me vaya de este mundo, o al menos reencontraros en alguna de mis próimas vidas. Porque os quiero. En presente, aunque ya no estéis. El cariño no se convierte en pasado, aunque las personas lo hagan. Y cuando alguien deja de estar en tu vida, el recuerdo permanece por siempre, y da igual los conflictos que existieran en vida, llega un momento en el que solo se recuerda lo bueno y te das cuenta de que era más de lo que pensabas.

Por eso es importante que nos demos cuenta de que el rencor y el orgullo en vida son muy perjudiciales e innecesarios, y que siempre, siempre, deberíamos recordar lo bueno de las personas a las que queremos y que nos rodean. Porque el día que dejen de estar cerca de nosotros, nos arrepentiremos y echaremos en falta a esas personas como nunca nos hubiéramos imaginado. 

Son esas pequeñas cosas importntes que se nos olvidan durante el día al día, pero que deberíamos tener más presentes en nuestras vidas.






El tiempo vuela

Aquí escribí el 20 del mes pasado un texto precioso dedicado a los 6 meses de Bryan, pero no se guardó. 

Mi niño ya tiene casi 7 meses y está precioso, y su mami y yo estamos muy orgullosas de él. Es un solete, se despierta con una risa y solo llora cuando tiene hambre o hay que cambiarle, y ultimamente también los dientecitos cuando le duelen (¡le está saliendo ya el primero!) o por el resfriado que tiene.

Me recuerda muchísimo a cuando mi hija Ainara era bebé, era igual de buena que él. Así que se puede decir, que afortunadamente lleva los genes de mi hija, incluyendo el gran parecido que tiene.

A mi peque, decirle que con sus 16 años está siendo muy responsable y lo está haciendo muy bien con su hijo. 

No tengo palabras para expresar lo mucho que os quiero.



sábado, 21 de julio de 2018

El hombre de mi vida


El hombre de mi vida tiene nombre y apellidos, por ser exacto hoy cumple dos mesecitos y siempre, siempre será el hombre más importante de mi vida mientras yo esté en este mundo.

Porque el primer hombre de mi vida por desgracia ya no está, pero sólo de pensar lo que mi padre hubiera disfrutado de mi hija y ahora de mi nieto ya me hace feliz.

Feliz cumplemeses, Bryan. Te queremos.





miércoles, 13 de junio de 2018

Salir de mi




Hay días en los que mejor no levantarse, en los que quedarte en la cama tapándote bien hasta la cabeza para que nada ni nadie te moleste porque no aguantas absolutamente nada a tu alrededor. De hecho, esos días no te aguantas ni a ti misma.

Es una sensación extraña y muy agobiante, te gustaría salirte de ti misma y poder volar lejos, a algún lugar en el que puedas encontrar esa paz que tan urgente necesitas.

No suele ocurrir a menudo, pero cuando ocurre es horrible, porque se siente como si tu mente estuviera encerrada en tu cuerpo y necesite escapar. Y lo pagas con todo lo que te rodea y todos los que te rodean, ya no porque digas cosas que pienses o no, sino porque en realidad aunque las pienses, en otro momento tendrías más paciencia y te morderías la lengua.

Hay tantas cosas ahora mismo en mi vida que me hacen feliz... si no fuera por todas las otras cosas que me pesan como una losa sobre los hombros, que hacen que se ensombrezca toda la felicidad que siento por momentos, mi vida sería genial.

Pero esos momentos existen y por el momento no puedo evitarlos. Lo único que hace que me sienta mejor es sacar toda la rabia, toda la impotencia y toda la desesperación que siento en estos momentos, de la forma que sea. Normalmente les salpica a las personas que me importan, aunque no sean ni consciente de que me importen.

Lo ideal sería poder irme a algún lugar bien lejos y ponerme a gritar para soltarlo todo. Y llorar. Llorar lo indecible durante un día, para estar mejor al siguiente. Pero no es tan fácil. Me siento tan bloqueada en esos momentos que ni siquiera me salen las lágrimas. 

Así que opto por la última opción, que es la que estoy usando ahora y también me desahoga, aunque probablemente no tanto como gritar o llorar. Escribir. Escribo lo primero que se me pasa por la cabeza, escribo lo que siento, lo que amo, lo que odio, escribo lo que sea. Pero escribo, y eso me desahoga auque solo sea un poco.

Sé que no soy la única persona que se siente así y a la que le pasa esto, porque conozco a quienes también les ocurre en ocasiones. Es lo único que me puede hacer sentir algo mejor en los momentos en los que todo se ve negro aunque sepas que por algún lugar debe haber una luz. Y es a lo que me aferro. Aunque las personas que me gustaría que estuvieran a mi lado no sean las que estén. Aunque en esos momentos de terrible agobio sienta que el mundo se acaba, que nadie me quiere y que siempre estoy para todo el mundo pero luego no hay nadie cuando yo necesito una mano.

En el fondo, sé que no estoy sola. Que hay personas que  me quieren y algunas de ellas, incluso estando peor que yo, siempre son capaces de hacerme reír y animarme cuando estoy así. Es cuando me doy cuenta de que yo igual tampoco les correspondo a esas personas como yo espero que algunas personas me correspondan a mi en estos momentnos. Y es que cada uno lleva su losa y está cuando puede estar, porque a veces nos necesitamos a nosotros mismos y no podemos estar para nadie más, aunque quisieramos.

En el fondo, soy consciente de que tengo mucho por qué luchar. Es lo que me mantiene con algo de esperanza cuando me siento así, y lo que me mantiene viva y con fuerzas suficientes de superar estos momentos, por mal que lo pase mientras duren.

Desde aquí, me gustaría agradecer a esas personas que siguen a mi lado aún sabiendo cómo soy, porque no solo ven mis defectos sino que me valoran en todo mi conjunto. Sabéis que os quiero, aunque por momentos pueda ser insoportable.


 



martes, 12 de junio de 2018

Amistad





Conozco a muchas personas que presumen de la cantidad de amigos que tienen, y me sale una leve sonrisa porque lo que no saben es distinguir entre verdaderos amigos y simples conocidos.

Yo siempre he insistido en que lo diferencio mucho, y es que en esta vida, los buenos amigos se pueden contar con una mano y son muy pero que muy difíciles de encontrar.

Existen "amigos", o mejor dicho conocidos, con los que te puedes ir de copas, tener conversaciones superficiales, posiblemente incluso liarte, pero que cuando verdaderamente necesitas a alguien a tu lado, brillan por su ausencia.

Y luego están los AMIGOS que posiblemente viven lejos de ti, con los que hablas poco, que casi nunca ves, pero de los que te acuerdas siempre y sabes que siempre podrás contar con ellos. 

Yo, personalmente, he aprendido a quedarme con estos últimos, por pocos que sean. Es una pena, porque en realidad es cierto que la mayoría de mis amigos verdaderos están lejos. Pero es que estoy cansada de amistades tóxicas y de personas que quieren ser tus amigos pero sólo mientras tú te preocupes por ellos, los mimes, les subas el ánimo y les apoyes, pero ni siquiera te preguntan cómo estás tú por mucho que hables con ellas, o cuando les dé la gana simplemente se limiten a ignorarte durante días.

Que por supuesto, todos tenemos nuestras vidas y no pasa nada si hay momentos en los que no se pueda hablar. Pero cuando supuestamente quieres a alguien en tu vida que aún no acabas de conocer muy bien, tienes que tener en cuenta que las personas que aún no te conocen casi no tienen ninguna bola de cristal, y que no cuesta nada prestar un poquito de atención a quién se preocupa por ti aunque sólo sea explicando que no puedes hablar o no te apetece. 

Sé que la verdadera amistad no trata de exigir nada a cambio de lo que das, pero sí es algo recíproco, un hoy por mi mañana por ti. Porque si siempre es la misma persona la que da, al final acaba desgastada y sin fuerzas ni ganas para mantener algo que no tiene sentido alguno.

Yo por mi parte, doy todo lo que puedo. Intento ayudar a las personas porque siempre me ha hecho sentir bien. Pero me hace mucha gracia que la mayoría de esas personas vayan por la vida con el lema de ·"pido lo que doy", cuando no dan absolutamente nada aunque reciban toda la atención posible de otra persona cuando están hundidas y dicen estar muy agradecidas.

Las palabras se las lleva el viento, señoras y señores. Ya no somos niños y todos sabemos que las palabras son sólo eso, palabras. Porque, por desgracia, en esta vida a la hora de la verdad, muy poca gente demuestra las cosas con hechos, y eso de una de cal y una de arena no va conmigo. O se está y se quiere estar, o no se está, porque obviamente no se quiere estar.

No digo que yo sea perfecta porque estoy muy lejos de serlo. Pero desde luego, nadie me podrá echar nunca en cara que no he hecho lo humanamente posible por arrancar una sonrisa a quien tan urgente la necesita. 

A cambio, cada vez que yo estoy triste o agobiada, me encuentro con la más absoluta soledad en lo que se refiere a esas personas. Porque son el centro de su propio mundo y sólo les interesa cómo están ellos. 

Así que he decidido quedarme con los pocos amigos que ya tengo, porque está claro que en esta vida no puedes esperar nada de nadie, y menos de personas que idependientemente de ser buenas o malas personas, no hacen más que mirar su propio ombligo.

No soy la beneficiencia. No estoy por si sobro. No estoy sólo para cuando están mal los demás. Valgo mucho más que eso, y quien no se dé cuenta, se lo pierde. No voy a rogar ni llorar por perder a personas a las que, por mucho que digan lo contrario, no les importo lo más mínimo.

Porque a mí mis amigos me importan, y los pocos pero buenos amigos que tengo les importo yo también. Y llevo tiempo diciendo, que quien no aporta nada en mi vida, no tiene lugar en ella. Ya está bien de hacer el tonto y perder el tiempo.

Y no, no lo considero egoismo para nada. Lo considero un sano amor propio que todos deberíamos tener. 

Así que quien quiera mi amistad la tendrá, pero que sepa que no necesito conocidos porque de esos tengo un montón y no los necesito para nada. A estas alturas ya no me conformo con cosas a medias. O se es amigo, o no se es. No obligo a nadie a quedarse a mi lado, pero sí a irse si veo que  las cosas solo van en una dirección. Ya no tengo edad para perder el tiempo ni ganas de seguir con este tipo de personas en mi vida. 

Tengo todo lo que quiero y estoy feliz tal y como estoy, así que no tengo necesidad alguna de estar rodeada de personas que no valoran lo que doy. Y no, no pido lo que doy. Porque cada persona es un mundo y es imposible que alguien te devuelva exactamente lo que das. Es un error, en el que muchos viven, eso de pedir lo que dan. Pero sí pido un mínimo interés y un mínimo de cariño y esfuerzo para que alguien siga en mi vida.

Porque estar siempre para todo el mundo y luego darte cuenta de que esas personas no valoran en absoluto tu presencia en sus vidas, al final cansa.

Así que quien quiera entrar, bienvenido será, y a quien quiera salir me será un placer enseñarle el camino hacia la puerta. 


martes, 5 de junio de 2018

Anywhere - Evanescence




"Anywhere"
Dear my love, haven't you wanted to be with me
And dear my love, haven't you longed to be free
I can't keep pretending that I don't even know you
And at sweet night, you are my own
Take my hand

[CHORUS:]
We're leaving here tonight
There's no need to tell anyone
They'd only hold us down
So by the morning light
We'll be half way to anywhere
Where love is more than just your name

I have dreamt of a place for you and I
No one knows who we are there
All I want is to give my life only to you
I've dreamt so long I cannot dream anymore
Let's run away, I'll take you there

We're leaving here tonight
There's no need to tell anyone
They'd only hold us down
So by the mornings light
We'll be half way to anywhere
Where no one needs a reason

Forget this life
Come with me
Don't look back you're safe now
Unlock your heart
Drop your guard
No one's left to stop you

Forget this life
Come with me
Don't look back you're safe now
Unlock your heart
Drop your guard
No one's left to stop you now

[Chorus]

[Silence]

Yeah yeah, yeah yeah, yeah yeah

[Fades out]
 
 
 

viernes, 1 de junio de 2018

Sin prisa pero sin pausa



Aquí estoy de nuevo, pelirrojo. 

Sabes que durante estos días he ganado mucha felicidad, porque en todo momento la he compartido contigo. Soy enormemente feliz con mi nietecito, que para mi es como un hijo más. He vuelto a comprobar que es muy cierto eso de que los niños son y dan vida.

Y sigo insistiendo en que tenemos mucho que aprender de la inocencia esa con la que nacen y que con los años y las malas experiencias se nos va perdiendo. Ojalá fueramos tan puros e inocentes a nuestra edad como ellos, todo amor y sin ninguna maldad. ¿Imaginas? Todo el mundo feliz, sin necesida de dañar a nadie. Qué mundo más bonito, y por desgracia, utópico.

Lo que puede que no sepas es que también soy un poquito más feliz porque decidiste que merecía la pena que no dejaramos de hablarnos después de todo. Me dices que soy la única que ha estado estos días tan difíciles para ti, y yo, en realidad, no he hecho absolutamente nada en especial, más que darte a veces los buenos días y las buenas noches, y preguntarte cómo te va.

Sí, es cierto lo que te dije. Me tocaste el alma. Y eso es algo que ocurre o no, y sobre todo, no ocurre muy frecuentemente. Por eso intento cuidar a esas pocas personas con las que me ocurre, porque mi alma nunca se equivoca cuando me dice que alguien es especial. Y tú, aunque no te des cuenta, lo eres. Al menos para mi.

Puede que no seas perfecto, igual que yo no lo soy. ¿Y quién quiere serlo? ¿Imaginas una vida en la que no tuvieramos nada que aprender? Menudo aburrimiento.

No sé lo que nos deparará el futuro, y si te soy sincera, tampoco quiero ni necesito saberlo. Simplemente me alegro de que estés ahí. De que la vida nos de la oportunidad de conocernos mejor, compartir nuestras cosas, reirnos hasta saciarnos y, por qué no, también enfadarnos el uno con el otro.

Porque así empiezan las amistades más bellas, y a veces, las historias más bonitas.

No tengo prisa, pelirrojo. Sólo quiero disfrutar de los momentnos que podamos compartir, porque si los dos los disfrutamos esos momentos se convertirán en inolvidables y es posible que nazca una complicidad que no es fácil de encontrar hoy en día. De hecho, estoy convencida que los dos tenemos facilidad para compartir esa complicidad. Ya sabes... eso del no se qué que qué se yo ¿recuerdas?

Y si no, tampoco pasa nada. Disfrutemos simplemente de tenernos. De los momentos comopartidos. De la confianza. Y de la amistad. De lo que la vida quiera darnos

Porque yo estoy cansada de cosas a medias, y tú no has sido nunca partícipe de ellas. Lo quiero todo, contigo. Todo lo que pueda nacer y todo lo que permitamos que sea. Siempre y cuando podamos hablar de todo y no nos callemos lo que pensamos o sentimos, esto puede ser lo que ambos queramos que sea.

Y aunque sólo lleguemos a ser muy buenos amigos, creo que seríamos un equipo genial y que nos lo pasaríamos muy bien juntos. 

Así que te propongo que nos dejemos sorprender, sin adelantar acontecimientos. Sin pensar en mañana y sin agobiarnos. Pensando en el presente, que es lo único cierto en esta vida, y de lo que podemos disfrutar. Día a día, poquito a poquito. Sin prisa pero sin pausa. 

Y dentro de unos meses puede que podamos reirnos de nuestra primera discusión y de lo tontos que nos ponemos los dos cuando nos enfadamos. Porque la vida no consiste solo en cosas buenas, y lo malo forma parte de cualquier cosa buena.

Confío en ello. Confío en ti. Confío en el destino.

Así que ya sabes, pelirrojo. Aquí me tienes para lo que necesites.

Gracias, por estar ahí. 





miércoles, 30 de mayo de 2018

Cómo reconocer un ictus




EL ICTUS OFRECE UNA NUEVA SEÑAL, YA SON CUATRO( H.L.S y S)

Muy  interesante,  merece la pena leerlo!!!

El ictus tiene una nueva señal:
Dicen los médicos que si mandas este correo a diez personas, tienes la oportunidad de salvar una vida. ¿Lo harás?

ICTUS - Ahora hay una cuarta señal, LA LENGUA.

¡Voy a continuar mandando esto cada vez que lo reciba!

ICTUS: recuerda las tres primeras letras... H. L. S.

IDENTIFICANDO EL ICTUS:
Un neurólogo dice que si él puede ver/atender a una víctima de un ictus en menos de 3 horas (TRES HORAS), puede TOTALMENTE invertir/revocar los efectos de un ictus en su totalidad. Dice que el secreto está en reconocer el ictus, diagnosticarla y hacer que el paciente reciba atención médica en menos de 3 horas, lo que a veces es difícil.

CÓMO RECONOCER UN ICTUS
A veces los síntomas de un ictus son difíciles de identificar. Desafortunadamente, la falta de conciencia de cómo identificar un ictus significa desastre. La víctima de un ictus puede sufrir grave daño en el cerebro mientras la gente que está cerca no consigue reconocer los síntomas de un ictus.

Ahora los médicos dicen que cualquier persona puede reconocer sencillamente un ictus haciendo tres simples preguntas:
H * Pídale a la persona que HABLE y diga una simple oración (Coherentemente). (Por ejemplo: Hoy hace mucho calor)
L * Pídale a la persona que LEVANTE los dos brazos.
S * Pídale a la persona que SONRÍA.
S * Pidale que sople.

Si la persona tiene dificultad con CUALQUIERA de estas tareas, llame a una ambulancia inmediatamente o llame a un número de emergencia y describa estos síntomas a la enfermera o al médico.

Nueva señal del ictus: SAQUE LA LENGUA

Otro signo o señal del ictus es ésta: Pídale a la persona que saque (o que le muestre) la lengua. Si la lengua esta "torcida", si se va a un lado o al otro, eso es también señal de un ictus.








martes, 29 de mayo de 2018

Todo saldrá bien



Hoy hace una semana y un día que un miembro más llegó a nuestra familia, y debo decir que es lo mejor que me había pasado desde hace mucho, mucho tiempo.

Mi pequeño nieto Bryan nos mantiene ocupados babeando y velando por él. Se porta genial, come, duerme y hace sus necesidades y por lo demás no hay niño en casa. 

Puede que dure poco o que dure mucho, desde luego, si le ha salido a su madre, le durará bastante. Y si no, tampoco pasa nada.

Pero no os podéis imaginar la felicidad que trae a casa un pequeño pitufo como él. Un niño es, siempre, una bendición. Da igual lo difíciles que sean las circunstancias. Hay personas que con mucho menos son padres y son la mar de felices. 

Y ya puedes tener un día de lo más jodido, que en cuanto le miras a esos ojazos que tiene o le ves sonreir o le oyes hacer algún ruidito tipo patito de goma te lo comerías vivo a besos y ya no recuerdas nada más que lo feliz que te hace sentir tenerlo aquí.

Y qué decir de mi hija... estoy tan orgullosa de ella. Es una madraza. Incluso en el hospital le dijeron que daba gusto ver a una madre tan abnegada. Y eso con sus 16 años es algo que no todas tienen tan claro. Pero para ella, su hijo es lo primero. No le importa las veces que tenga que darle el pecho al día o por la noche, ni cuántos pañales tiene que cambiar. Ella está pendiente de él las 24 horas del día.

Eso me demuestra, que por mucho que muchas personas quieran decirme que lo hago todo mal con mi hija, he hecho muchísimas cosas muy bien con ella. Le he transmitido los valores de una familia unida, le he enseñado a base de sacrificio y esfuerzo lo que es ser una madre abnegada que vela por su hijo/a por delante de cualquier otra cosa, y sobre todo, le he enseñado a mostrarle todo el cariño y amor que siente por él.

Sí, hay muchas cosas que aún tengo que arreglar en mi vida. Pero una cosa detrás de la otra. Y sé que al final, todo se arreglará. Lo más importante es esa energía que me da la felicidad de sentir que todo está bien entre nosotras, que nos apoyamos y ayudamos mutuamente, y que ahora somos una familia de 4, para lo bueno y para lo malo.

Quién lo hubiera dicho. Yo que siempre quise una familia y pensé que no había forma humana de conseguirla, por fin tengo una familia unida con mi hija, su novio y mi nieto. Y es que la vida da muchas vueltas y tiene una forma curiosa de darnos lo que deseamos cuando menos lo esperamos.

Ahora toca ver crecer al peque y unir esfuerzos para que no nos falte de nada. Pasito a pasito y con fé en que todo saldrá bien. Porque estoy segura de que así será.




miércoles, 23 de mayo de 2018

Gracias por existir



Sabes que has encontrado a alguien fuera de lo común cuando puedes ver a esa persona a los ojos y ver su alma.

Que aún sin conocernos de nada y con los "problemas de arranque" que tuvimos hayas vuelto y volvamos a hablar, dice mucho de ti y me demuestra que no me equivoqué contigo. Y eso me hace feliz, aunque no te lo creas. Me da una chispa de esperanza de haber encontrado a una personita especial que posiblemente permanezca mucho tiempo en mi vida, de la forma que sea.

Ya te dije que creo en que en esta vida, todo pasa por algo. Por lo tanto, no creo que sea casualidad que nuestros caminos se hayan cruzado. No le intento buscar más el sentido, pues la mayoría de las veces no vemos el sentido de las cosas que nos pasan hasta que pasa algo de tiempo (o mucho) desde que hayan pasado.

Pero sí te doy la bienvenida de nuevo a mi mundo y te agradezco que compartas conmigo estos momentos de felicidad que estoy viviendo ahora mismo. Igual que es bonito tener a alguien en quién apoyarse cuando estás jodida es también bonito poder compartir las alegrías con las personas que aprecias.

Y sí, pelirrojo, te conozco poquito. Pero eres de esas personas que invitan a asomarse a tu alma. De esas que cuando las conoces, ya no quieres que desaparezcan. De esas personas que pueden tener mil defectos pero no quieres cambiar porque son, simplemente, auténticas tal y como son.

Gracias, pelirrojo, por existir. Y compartir un trocito de ti conmigo igual que me dejas compartir un trocito de mi contigo. Porque un trocito de ti es mucho más que un todo de muchas otras personas. Y no pido más, con eso me conformo.





lunes, 21 de mayo de 2018

Prioridades




¿Quién dice que la lista de propósitos ha de hacerse a final de año? ¿O a principios de primavera con las hogueras? ¿Quién dice que debe haber un momento en la vida, en la que deba hacerse?

Yo ya la tenía desde hace tiempo, hasta que algo me descolocó, pero puede que esa experiencia solamente me haya servido para confirmar la lista de prioridades que tenía hasta el momento.

1.), 2.) y 3.)
Trabajo, trabajo y trabajo. Que es lo que nos da de comer y paga las facturas.

2), 3.), 4.), 5.) 6.) y 7.)
Mi hija, mi nieto y mi familia, que incluye a mis pocos y buenos amigos y a mis animales.

8.) Mis proyectos literarios.

9.) hasta mínimo 20.)
Conciliar todo lo de arriba y no olvidarme de mi paz mental. Porque si yo estoy bien, mi trabajo va bien y los que me rodean son felices.

Y puede que después, si en algún momento llega alguien que merezca la pena y aporte, encuentre un lugar para esa persona en mi vida. Pero desde luego, no pienso buscar igual que, de hecho, no estaba buscando desde hace tiempo. 

Puede que alguien que ya estuvo vuelva a mi vida o puede que conozca a alguien nuevo, o puede, que simplemente no llegue nadie y siga feliz tal cual, con lo que me rodea ahora mismo y me llena lo suficiente como para no andar desesperada quedando con todo el que me lo proponga.

Pero en el caso de que alguien entre no será más que un COMPLEMENTO, en ningún caso una PRIORIDAD en mi vida, hasta que no hayan demostrado y bien demostrado que alguién es lo suficientemente VALIENTE para quererme tal y como soy y quedarse a mi lado, porque en caso de no ser así, esto afecta mi paz mental y desatiendo los puntos 1.) hasta 20.)

Lección aprendida... espero. Así que si vuelvo a tropezar con la misma piedra, por favor dadme dos collejas bien dadas para que espabile de una puñetera vez. Que la vida trata de aprender lecciones, no de encariñarse con la puñetera piedra¡¡¡!!!