domingo, 21 de octubre de 2012

Remember me (Ivan Torrent)




Once upon a time
there was a charming prince
Warm soul and arms of steel
but luckless on his love...

Once upon a time
an angel prayed for him 
they had a destiny...
Remember it...

Oh please, remember it...

Though the shadows tried to keep
our hearts away forever
it never came true...
My love was within you...

Once upon a time
there was an evil hag
was known as Lady Dark,
who made me wonder...

And before I knew it,
she poisoned my heart
And drowned yours with this sorrow...
And you're gone.
And i'm just torn...
Please forgive me!
Please forgive me!
Don't be apart of me...

I'll keep
remembrances of you
until heaven takes me, with him...

I'll need to survive...
without your love!

Please remember me...
Ooh!
Oh, please remember me...
Just remember me...
'Cause I'll remember you.









sábado, 20 de octubre de 2012

Déjame libre



Mejor no me nombres aquello de lo que no deseo hablar,
céntrate en lo que me empeño poderte demostrar.
No intentes aprisionarme,
metiéndome en una jaula de oro.
Porque escaparé en cuanto tenga oportunidad.
No me presiones,
exigiéndome amor eterno,
pues alzaré el vuelo y no volveré jamás.
Déjame libre para que pueda ir a donde yo quiera estar,
y me quedaré a tu lado para toda la eternidad.



Siempre presente




Se me cae un suspiro,
y casi sin darme cuenta,
vuelvo a tenerte en mi mente.
Es ya algo habitual
que cuando me encuentro sola
me pare a imaginarte.
Tras los largos ratos hablando,
haciéndonos tantas confidencias
me suele faltar un abrazo,
no puede ser coincidencia.
Cuando soy consciente
de que vuelvo a pensar en ti
me apresuro a buscar otra cosa
con la que ocupar mi mente.
Aún así,
aunque lo consiga,
sigues ahí,
siempre muy presente.
Y es que podemos intentar
sacar de la cabeza las cosas
en las que no queremos pensar,
pero es difícil sacar del corazón
aquello que él ha decidido cobijar.



Yo soy amor




Salgo a la luz templada del atardecer
a tender mi corazón
que de tanto llorar y sufrir
ha quedado un tanto deteriorado.
Espero a que se curen las heridas
antes de volver a recogerlo,
con la certeza de que pronto volverá a estar 
en el mismo lugar.
Porque yo soy amor, 
y sin amor no sé vivir. 
Aunque me partan mil veces el corazón,
mil y una veces volveré a repetir.

»€mß®û«, 20.10.2012



miércoles, 17 de octubre de 2012

lunes, 15 de octubre de 2012

Dolor




Hoy no me apetece escribir de lo feliz que soy ni dejo de ser. Ni siquiera de los amigos que tengo o dejo de tener. Y tampoco de las desgracias que pueda tener en mi vida o no.
Hoy me han pasado muchas cosas, no todas de ellas han sido buenas, pero son superables. 
Pero el correo que he recibido de alguien que no conozco en persona, pero a la que aún así le tengo mucho cariño, me ha dejado helada. Me ha devuelto a la cruda realidad de que somos dueños de nuestra felicidad pero no de nuestras vidas.
En gran parte es cierto de que hacemos de nuestras vidas lo que queremos, pero no estoy completamente de acuerdo con ello. Porque podemos ser dueños de nuestros actos, pero no somos dueños de nuestras enfermedades o de las de nuestros familiares.

La mayoría de vosotros sabéis que perdí a mi padre siendo muy joven. 
Cuando yo tenía 13 años, de repente un día comenzó a sufrir de unos terribles dolores de cabeza. Fue al médico y no le dieron importancia, dijeron que era de las cervicales, le pincharon y le mandaron a casa. Unos días después, concretamente el día del santo de mi madre, un día antes del cumpleaños de mi padre, se cayó estando en el cuarto de baño y mi madre tuvo que llamar a la ambulancia. Yo era tan joven que ni siquiera realicé lo que ocurría. Me dijeron que me quedara en casa y que esperara allí. Cuando llegaron al hospital, a uno de los médicos le bastó con mirarle a los ojos para hacer el diagnóstico: derrame cerebral. Había que operar, inmediatamente, a vida o muerte.  Por lo visto había tenido mucha suerte, porque le había dado ya un derrame el día que comenzó con los dolores, y éste había sido el segundo. Nos dijeron que si la sangre, en lugar de irse hacia delante en la cabeza se hubiera ido hacia detrás, hubiera fallecido de inmediato ya en el primer derrame.
Con el tiempo, mi padre poco a poco se fue recuperando. En una de las pruebas médicas se dieron cuenta de que tenía un trombo en el lado derecho de la cabeza (la operación anterior había sido en el lado izquierdo) y que lo normal era operar de nuevo, porque corría peligro de que le diera otro derrame causándole la muerte. Así que cuando ya estaba mejor de la primera operación, se programó la segunda. 
De ésta no salió tan bien parado. Al principio parecía que todo había salido bien, pero con el paso de los días nos dimos cuenta de que tenía paralizada toda la parte izquierda de su cuerpo. Le afectó la vista, el habla, no podía usar ni su mano izquierda, ni podía andar. Le dijeron que se quedaría así para el resto de su vida. Pero mi padre era una persona luchadora que se aferraba a la vida, y con mucho esfuerzo y mucha fuerza de voluntad comenzó la rehabilitación y acabó andando y valiéndose casi por sí mismo. En el hospital le llamaban cariñosamente "el niño de los milagros".
Todo esto fueron dos años seguidos en el hospital. Cualquiera que sabe lo que es tener un familiar enfermo en el hospital, sabe de lo que estoy hablando. Ni un día de descanso. Ni un día de paz. Sólo preocupaciones y sufrimiento hasta que acabamos viendo que iba a mejorar e iba a salir de esa, aunque fuera con secuelas. 
Pero el destino no quiso que todo acabara ahí. Después de todo aquello, mi padre volvió a casa con nosotros. Por momentos estaba bien, y por momentos era como un niño. Estaba en casa y se sentía inútil, pensaba que no valía para nada. A veces razonaba, a veces no. Los cambios de humor eran constantes y nos hundían, porque por mucho que hicieramos para que estuviera bien, para él nunca era suficiente. El dolor y la desesperación de un enfermo pueden cambiarlo hasta convertirlo por momentos en una persona insoportable. Pero eso eran unos momentos. También estaban los otros, los que iluminaban los días, cuando estaba alegre y dicharachero y todos disfrutabamos de tenerle con nosotros.
Mi padre siempre había sido un fumador empedernido, y no dejó de fumar ni siquiera después de todo lo que le había pasado, a pesar de prohibírselo una y otra vez los médicos. Yo era joven, y se me llevaban los demonios cuando fumaba. Estaba contenta de que siguiera en mi vida y no quería que le pasara nada más. Y me sacaba de quicio que tuviera tanta obsesión con el tabaco. Antes de darle el alta hasta deliraba diciendo que las cajas de los guantes desechables de las enfermeras eran paquetes de tabaco. No recuerdo las veces que reñí con él, intentando hacerle ver que si le pasaba algo lo ibamos a sufrir todos. Que le quería y no quería perderle. 
Si hubiera sabido lo que iba a pasar después, me hubiera limitado a disfrutar del tiempo que aún podría pasar con él. Pero por desgracia, en la vida, esas cosas no se avisan.
Recuerdo que aquel año estabamos haciendo planes para irnos de vacaciones. En aquellos tiempos veníamos todos los años a España de vacaciones. Antes de caer enfermo, se cogía siempre todas las vacaciones que podía en verano cuando los peques teníamos vacaciones, y viajabamos rumbo a nuestra tierra.  Era evidente que ese año no podríamos ir en coche. Justo cuando pensamos hablar con el médico para ver si mi padre podría volar a pesar de las operaciones que había sufrido hace tan poco tiempo, un día empezó a quejarse de un dolor tremendo en el pecho. Gritaba de dolor, no lo aguantaba.
112. Ambulancia. Otra vez al hospital. Primero dijeron que era un absceso pulmonar. Luego que tenía agua en el pulmón. Luego que no tenían ni idea de lo que le pasaba. Por fin, después de unos días, la terrible noticia: cáncer de pulmón.
Se nos vino el mundo abajo. ¡No podía ser cierto!
Lo único que recuerdo es que le dijeron que le tendrían que operar. Como había salido tan bien de las operaciones anteriores, mi padre, optimista, no se lo pensó dos veces y accedió en seguida. Después, los médicos cambiaron de opinión y le dijeron que mejor debían darle quimioterapia. O radioterapia. La verdad es que no lo recuerdo ya. Pero él dijo que no, que habían dicho de operarle y que eso es lo que iban a hacer, así que eso fue lo que acabaron haciendo.
6 meses. Ese fue el tiempo que duró entre la última operación y su muerte.
La verdad es que la mente a veces tiene caminos extraños de lidiar con el dolor, y la mía decidió no almacenar la mayoría de los detalles de esos años.
Lo que sí recuerdo, con demasiada claridad, es la esperanza. La de mi padre y todos nosotros de que todo iría bien. Recuerdo el cansancio. De pasarnos prácticamente 3 años de casa al hospital, del hospital a casa. O de tener que irnos lejos a visitarle cuando estuvo en rehabilitación, o después, cuando le operaron del pulmón. Recuerdo, sobre todo, dolor. Mucho dolor. En todos los sentidos. Mi padre porque lo sufría en sus carnes, y nosotros porque sufríamos con él.
Recuerdo también las mini-vacaciones que le daban cuando los fines de semana o los puentes le dejaban venirse a casa... todo un acontecimiento. Nos reíamos diciendo que parecía que el que estuviera en el instituto fuera él, que se pasaba los días deseando que le dieran vacaciones.
Recuerdo que le operaron y al poco tiempo, le mandaron a casa. Recuerdo a los médicos dándonos largas. Mi padre orinaba sangre pura. Cada día se encontraba peor. Le llevamos al hospital y recuerdo a alguien diciéndo que para qué le llevabamos al hospital, que le dejaramos morir en casa. Esa frase no la olvidaré nunca, sobre todo porque ningún médico se tomó la molestia de decirnos claramente lo que pasaba. Lo tuvimos que deducir, era evidente por todos los síntomas que tenía: el cáncer se había esparcido a la mayoría de sus organos vitales. Casi al final admitieron que tenía metástasis en el riñón, pero no nos dijeron nada más. Nos dejaron con la esperanza y con esa incertidumbre que te reconcome cuando sabes que tiene que pasar algo irremediable pero no quieres que ese momento llegue nunca.
No puedo describiros con palabras el horror que fue todo ese tiempo para todos nosotros. Al final, le volvieron a ingresar. Recuerdo a mi padre gritando que por favor le dejaran morir que no aguantaba los dolores. Y yo, en ese punto, ya sólo deseaba que encontrara paz. 
Por fin, un buen día de marzo de 1988, expiró en presencia de su mujer y sus dos hijos. 
No voy a entrar en detalles sobre lo que pasó después, porque no viene a cuento. Pero sí os puedo decir que en ese momento lleno de dolor, mi padre encontró la paz, y yo con él. A mis 16 años había llegado a comprender que no merece la pena ver sufrir a un ser querido cuando las cosas ya no tienen solución y la calidad de vida ya no existe.
Puede que os parezca una forma muy fría de ver las cosas, pero quien no ha visto sufrir de tal manera a una persona, no sabe lo que es. 
La primera vez que le ingresaron en el hospital fue el 25.03.1985.
Mi padre falleció el 05.03.1988.
3 años pueden ser muy cortos o convertirse en muy largos, según las vivencias que se tengan. Os aseguro que estos tres años fueron los más largos de toda mi vida.
Acabé pagando la consecuencias 12 años más tarde, cuando caí en una depresión profunda por un accidente de coche que habían tenido mi cuñada y su novio, falleciéndo éste último en el acto. Porque con toda la frialdad que había logrado encajar todo lo ocurrido cara a los demás, en mi interior jamás le perdoné a mi padre que me dejara de esa forma. Ya véis, un pensamiento de lo más infantil, podrían pensar muchos. Pero el inconsciente busca caminos increíbles para hacerte dar cuenta que no has superado algo en realidad, por mucho que te empeñes en negártelo a ti misma. En el 2000 falleció una persona a la que apenas conocía, y mi mente se empeñó en revivir todo lo que anteriormente había sufrido a causa de la enfermedad y la muerte de mi padre.

Y bueno. Llegados a este punto, en realidad no tenía pensado contaros esta historia. Aunque la verdad es que viene un poco al caso. Porque este post se lo quiero dedicar a todas y cada una de las personas que me rodean, que están pasando por un mal momento en sus vidas por la enfermedad o la muerte de un familiar cercano. 

Nadie os podrá quitar la oscuridad en cierto momento de vuestras vidas. Pero recordad que los seres por los que tantos sufrís no querrían veros tristes. Que la vida, aún llena de dolor, sigue. Y que no olvidaréis nunca vuestro sufrimiento pero aprenderéis a superarlo con el tiempo. Y a vivir con el recuerdo de esa persona a la que tanto echáis de menos, y a sonreir con cada recuerdo, recordándo los momentos felices que vivisteis con ella... aunque ahora por momentos os parezca imposible.
No os rindáis, porque os queda mucha vida por delante. Y mucha felicidad. Y mucha alegría. Hasta la oscuridad más oscura acaba desvaneciéndose en algún momento.

Espero que este post, aunque sólo un poquito, os haya servido de algo.

Mil besos y muchos ánimos. 


Dedicado en especial a M.M.R., con todo mi cariño. ♥







Sendero



Recorrer el sendero acompañado de un buen libro,
hará el viaje más interesante.




Saliendo de la cueva



Por fin... después de mucho tiempo, vuelvo a empezar a ser yo misma. Poco a poco voy saliendo de mi cueva, asomando mi cabecita para darme cuenta de que el mundo sigue existiendo y sigue siendo maravilloso. Que hay personas que enriquecen mi vida, y que si me lo propongo puedo hacer de mi vida y la de mi hija un mundo lleno de buenos recuerdos para el día de mañana. Porque las únicas riquezas que realmente cuentan las tengo más cerca que nunca, el amor y el cariño de mi hija que es lo que más vale en el mundo. Y el de mis amigos: los que conozco desde hace tiempo y a los que quiero con locura, y a los conozco menos tiempo pero voy apreciando cada día un poquito más. Porque en eso consiste la vida, en un cambio constante de las personas y circunstancias que nos rodean. Y en la esperanza de que las cosas, algún día, comenzarán a ir mejor y nos harán pensar con una sonrisa en los malos momentos que estamos pasando ahora.

El Ave Fénix estaba aún tomando fuerzas, pero ahora, por fin, comienza a alzar el vuelo.


sábado, 13 de octubre de 2012

Almas gemelas (Brian Weiss)


Quien me conoce, sabe que tengo una especial debilidad por este tema. Me fascina desde hace tiempo (exactamente desde que leí el primer libro de Brian Weiss), y estoy firmemente convencida de que las almas gemelas, y existen.

Hace tiempo dejé ya un post al respecto, podéis verlo aquí. Os invito a participar en el debate que abrí en su día y - desgraciadamente - no obtuvo respuesta.
Me despido de vosotros por hoy y os dejo con un pequeño extracto del libro "Lazos de Amor" escrito por Brian Weiss:

En algunos casos, las almas gemelas deciden no casarse mientras están encarnadas.
Se las componen para encontrarse, permanecen juntas hasta que cumplen el pacto acordado y después siguen su camino.
Sus intereses y los planes que tienen para el resto de su vida son diferentes y no quieren ni necesitan pasar una vida entera juntas.
Esto no es una tragedia, sino una simple cuestión de aprendizaje: tienen por delante una vida eterna juntas, pero a veces es posible que necesiten tomar unas clases por separado. 




viernes, 12 de octubre de 2012

Ángel del infierno



Tu calor me abrasa,
aún así me cuesta apartarme de ti.
Con solo una mirada
consigues hacerme sucumbir.
Oh, ángel del infierno,
apártate de mi.
¿O acaso caíste del cielo
para hacerme de nuevo vivir?



Ese pájaro libre llamado amistad



Hay un sentimiento tan grande en mi
que no puedo ni quiero ocultar,
me da alas, me libera
y me permite de nuevo soñar.
Me abre nuevos mundos,
tan grandes y profundos
que jamás me hubiera atrevido
a poderlos imaginar.
Alimenta mi imaginación
y da vida a mi alma,
me llena de amor
y calma mi tempestad.
Ese pájaro libre,
confidente e incondicional
se llama cariño,
de apellido: AMISTAD.


lunes, 8 de octubre de 2012

Tren sin destino


Subo al tren sin destino sin querer saber hacia dónde va el viaje. Prefiero dejarme sorprender por las aventuras que me pueda encontrar, abierta a personas y paisajes nuevos con los que quizá ni siquiera me hubiera atrevido a soñar. Y cada minuto que pasa me doy cuenta de lo especial que es el viaje por la vida, y de todo lo que nos podemos llegar a perder por no abrir bien los ojos.

Gracias a los que me acompañáis en este camino, por ser tan especiales y seguir a mi lado.


sábado, 6 de octubre de 2012

Puntos suspensivos (Joaquín Sabina)




Lo peor del amor, cuando termina,
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman los pájaros del sueño,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole ni dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a la hoguera los archivos.

Lo peor del amor...es cuando pasa,
cuando, al punto final de los finales,
no le siguen dos puntos suspensivos



Olvido


Al llegar el alba me buscarás en vano, me habré ido dejándote apenas mi recuerdo y llevándome lo mejor de ti.
No me encontrarás ni en tus sueños más profundos, pues el olvido que me profesabas cuando más te necesitaba se ha quedado al acecho de tu alma vacía que no valoraba nada de lo que por tí hacía.
Me cansé de esperar y de querer templar tu corazón helado.
Es hora de reencontrarme con las llamas de mi corazón y mi ser, y olvidarme de que en algún momento nuestros caminos se cruzaron.


viernes, 5 de octubre de 2012

Te estaré esperando


Mientras mi alma oscura permanece al acecho de un movimiento tuyo, tú no te percatas de mi presencia ni por un minuto.
Y muero en soledad, sin que te percates siquiera que de haberte tenido hubiera dado mi vida por ti, y de que aún sin ser tuya preferí la muerte a la vida.
Nos veremos en el infierno donde mi alma no pasará desapercibida.
Porque aunque no lo sepas, soy tuya incluso más allá de la eternidad y te estaré esperando.



sábado, 29 de septiembre de 2012

El pasajero del tiempo (Franciso Arsis Caerols)





SINOPSIS:

Marcos Andrade, humilde oficinista alcalaíno, encuentra piso en pleno centro de Madrid, gracias a la inesperada aparición en su vida, de un misterioso anciano llamado Alfredo León.
Su vida experimenta un giro de 180 grados cuando, instalado ya en su nueva casa, descubre una inusitada puerta dimensional que le traslada casi un siglo atrás en el tiempo, al Madrid de 1916, reconvertido en el afamado periodista Marco Vassallo.
Bajo esta nueva personalidad, el protagonista nos irá haciendo partícipes de los acontecimientos más importantes acaecidos en aquel tiempo, no solo en la urbe madrileña, sino también en el resto del mundo: la actualidad de la época, el universo cultural, las figuras del deporte y del teatro, la política y la sociedad imperante, incluso la Primera Guerra Mundial, siendo testigos del suceso en el propio frente de la batalla de Verdún, considerada como una de las más sangrientas y largas del conflicto.
A pesar de todo, nada hará sucumbir a los encantos de tan insólitos viajes en el tiempo como el providencial encuentro del periodista con Marisa Rondal, una de las grandes artistas españolas del momento.
A partir de ese instante, la aventura histórico-fantástica se fundirá con la romántica, sumergiéndonos irremediablemente en cada pasaje de la novela hasta su impredecible desenlace.


SOBRE EL AUTOR:

Francisco Arsis Caerols nació en Alcoy (Alicante), en 1966. Funcionario público de la Sanidad, su interés por la literatura y la cultura le empuja desde su infancia a la lectura y escritura, decantándose pronto por los cuentos y relatos cortos.
 
En el año 1998, es finalista en el IV Certamen  “Milagros García Blanco” de poemas y relatos cortos de la ciudad de Almansa (Albacete), con “Claro de Luna”, lo que definitivamente le anima a continuar escribiendo con asiduidad.
 
Durante el verano de 2004, presta su colaboración en el periódico “Prensa y Noticias” de la ciudad de Alicante, en el apartado de “relatos cortos”. Igualmente publica varios artículos en la revista alcoyana “De fil de vint”.
 
En varias etapas, participa en las webs “Canal-Literatura” y “Ciberanika.com”, hoy en día de pleno reconocimiento en el ámbito cultural.
 
También ha participado en los últimos años con sus relatos en revistas como “Zafra Cultural” de Extremadura, o la Revista “Voces”,  por citar algunas.
 
En julio de 2011 escribe el prólogo del cuaderno de poemas “Sinfonía par un ser”, de la autora colombiana Bernal Acevedo.


Firma de libros:

Presentación de "El pasajero del tiempo" el 8 de octubre a las 20 horas en la Agencia Municipal de Lectura La Uixola, Alcoy.

Francisco Arsis Caerols estará presente en la "Feria del libro en Alcoy" el día 9 de octubre desde las 12.00 h hasta las 13.00 h en la Glorieta, c/San Nicolás s/n, para la firma de libros.
 


I'm no angel (ERA)


No he querido irme sin compartir esta preciosa canción con vosotros.
Espero que la disfrutéis tanto como yo.




Late in the night
I came home to your silence
I knew it was over
Now you are gone, oh
I thought I was strong
When I fell into darkness
With nowhere to go, oh

Chorus:
Will you come back to me
With a smile on a rainy day
Or to tell you
Love me again
Will you be there with me
Coming down in the moonlight
And I know I'm no angel
I need you, love

I need you, I feel every day
Like a shadow
Walking an empty road, oh
And I thought I'd seen it all
Through my lifetime
Now from an empty room
I'm calling you

Repeat chrous 2x

And I know I'm no angel
I need you, love.



Acoso


No hay cosa que más odie que el insomnio cuando quiero y necesito descansar. Aunque hoy lo que me persigue, no es realmente el insomnio... es ELLA, mi pesadilla desde hace años, de la que conseguí deshacerme hace dos años y ahora vuelve al ataque.
En realidad no tengo pruebas, pero todos y cada uno de los indicios la señalan a ELLA.
ELLA es la ex de mi ex. La que nos estuvo acosando con llamadas y correos electrónicos, insultándonos cada vez que le daba la gana como le daba la gana, durante dos años después de haber empezado yo a salir con él.
Que esa chica tenía un problema psicológico ya se podía deducir del acoso al principio, aún así se le dió un voto de confianza de que fuera algo pasajero por el "dolor" por la ruptura, que fue poco antes de yo conocer a mi pareja.
Pero cuando este acoso aún sigue después de haberse ido a vivir con su nuevo novio, después de más de un año... a más de uno debería darle seriamente que pensar. Porque eso ya no es psicológico, sino para encerrarla directamente en un psiquiátrico.
Al final, después de mucho tiempo de tener que aguantar, conseguí hablar con un abogado para denunciarla por acoso, pero ¡ay de mi! mi ex había borrado de su móvil todas las pruebas, así que no pudimos hacer nada.
Finalmente conseguí deshacerme de ella. Sí, cierto, tal y como habéis leído:
YO conseguí deshacerme de ella, porque a mi ex le daba igual que nos acosara y nos insultara. Era tan increíblemente blandito que incluso después de dos años de acoso seguía diciendo que ya se cansaría. 
¿Qué hice? Pues ni corta ni perezosa, me puse en mi papel de detective. Quien me conoce sabe que se me da muy pero que muy bien. Investigué hasta conseguir el teléfono de la madre de su nuevo novio y ni corta ni perezosa, le dije a mi ex que era hora de hacer una llamada.
Y la hicimos.
Y surtió efecto.
Hasta ahora.

Después de dos años, hoy ha estado sonando mi teléfono de negocios (¡!), es decir, mis números alemanes, sin parar durante media noche.
Número: Desconocido.
Si lo cogía colgaban, o se quedaban esperando y se oía solamente respirar.
Pero en dos o tres ocasiones ha cometido un error:
¡Una voz femenina me ha insultado!
¡En alemán!
Llamadas a las 21.31 h, 21.33 h, 21.54 h, 21.55 h, 21.57 h, 22.10 h, 22.15 h, 02.09 h, 02.10 h, 02.53 h, 03.01 h, 03.17 h... son muestra de un perfil ya casi psicópata.
Y por lógica deduzco:
ELLA ha estado conectada a su cuenta del Facebook justo sobre la hora que han comenzado las llamadas. Mi perfil privado no es visible para cualquiera, pero sí mi perfil profesional. Con lo cual, si pones mi nombre en Google (o bien en el mismo Facebook), te sale mi perfil profesional de Facebook... y aunque tenía ocultos todos mis datos a gente que no fuera mi amiga en Google, sí que había un dato que era visíble a todo el público:
¡Mi página web!
Y, claro, como suele ocurrir en una página web profesional:
Evidentemente, salen mis números de teléfono, justamente los dos números a los que han estado llamando.
¿Casualidad? 
Mi intuición muy pocas veces me falla, y mi lógica para juntar hechos evidentes, mucho menos.
A parte del pequeño detalle que si no he tenido a nadie más que me insultara durante mi estancia en Alemania (excepto ELLA) ¿quién se iba a tomar ahora la molestia de hacerlo? Y más a esas horas, en las que la gente normal, y más en ese país tan frío y aburrido, está durmiendo.

Ahora la pregunta es ¿debería preocuparme?
En su día ya le daba por beber los fines de semana y hacer llamadas hasta las tantas de la madrugada. Sólo que las hacía a casa de mi ex. Ahora tiene mis números profesionales. El móvil lo puedo apagar y punto. El fijo lo tengo desviado a mi móvil español, con lo cual encima, cada vez que me gasta una bromita de estas, si se me ocurre cogerlo, incluso acabo pagando yo parte de la llamada. 
Ahora mismo he optado por configurar el buzón de voz de forma que salte de inmediato y ni siquiera me llegue la llamada.
Lo mejor de todo esto es que durante casi todo el tiempo que duró el acoso en su día, la "histérica" y la "exigente" he sido YO... 
Ella en ningún momento ha sido la "loca" o la "acosadora" o la "enferma mental". 
Si tuviera que contar las veces que tuve que oir durante todo ese tiempo, que era yo la que estaba mal de la cabeza, no pararía de contar en unos cuantos días. Pero lo obvio, que la que está para encerrarla en el manicomio es ELLA, sólo lo veía yo.
Hay que ver lo fácil que es ir de dulce y bonita siendo lo peor, sin darse cuenta nadie de la hipocresía y falsedad que puede haber detrás de esas personas, y sobre todo, lo enfermas que están detrás de esa fachada de persona normal.
Enfin, este fué el principal motivo por el que todo empezó a ir muy pero que muy mal y al final ya no tuviera arreglo. De nada sirve hacer bien las cosas cuando las has estado haciendo mal durante demasiado tiempo, porque el daño ya está hecho.

Acabo de enviar un mensaje de correo electrónico comentando el problema al operador de telefonía en el que tengo contratado mi número, a ver si puedo conseguir saber desde dónde se han hecho las llamadas de esta noche y confirmar mis sospechas. 
Porque si no puedo hacerlo ni bloquear las llamadas de números sin identificación, al final me tocará cambiar de número, y lo que es peor, no podré ni siquiera hacer publicidad con mi página web, lo cual sería lo peor que me pueda pasar. 

Ahora voy a ver si ya acabó de roncar mi vecino de arriba para poder acostarme y dormir un rato, olvidándome de acosadoras locas y de la pesadilla que ya viví en su día. Lo que me faltaba a estas alturas es volver a empezar con ese asunto tan molesto y tan innecesario en mi vida. 
A mal tiempo buena cara, y que conste que no le deseo mal a nadie... pero ojalá se le cayeran los dedos a trocitos en el mismo momento de marcar la próxima vez mi número de teléfono, para poder olvidarme de una vez por todas del tema.

Buenos días para vosotros, buenas noches para mi.

Voy a soñar con mi angelito particular, que es lo mejor que tengo en mi vida. 

¡Besos!

jueves, 20 de septiembre de 2012

Quien quiere, puede!



En esta vida está visto, que cada vez que se apaga una luz en tu vida, se enciende una nueva. Sólo hay que estar pendiente y saber reconocerla.
Y no desaprovechar las oportunidades que se nos ofrecen día a día, por no creer en nosotros mismos o pensar que no valemos lo suficiente.
Quien quiere, puede!





domingo, 16 de septiembre de 2012

Aférrate a tus sueños



Hace poco he vuelto a juguetear con el PSP y he comenzado de nuevo a hacer mis propias imágenes. Hacía demasiado tiempo que no hacía estas pequeñas cosas que me gustan, que a pesar de "quitar tiempo" son las que nos dan esas pequeñas ilusiones del día al día y además me hacen feliz, porque con ellas puedo compartir esas pequeñas ilusiones con las personas que me importan.

Hace tiempo que mis sueños estaban como ausentes. La última persona que me dijo que era importante tener sueños en esta vida se encargó de demostrarme que, a veces, el que tus sueños estén dormidos no es lo peor que te puede pasar. Puedes caer mucho más bajo, hasta que tocas fondo y tocas todos y cada uno de los trozos que quedan esparcidos en tu vida de los pocos sueños que aún te quedaban y por los que habías decidido luchar. Un cúmulo de demasiada ilusión puede llevar a perder el realismo y a tomar las decisiones correctas, pero quizá en el momento y con la persona incorrecta.

Lo que pasó después de tocar fondo fue igual de bonito que inesperado. Encontrar a una persona que esté a tu lado en las buenas y en las malas en el momento que más lo necesitas, no tiene precio. Y darte cuenta de que tienes mucho que aprender y lo estás haciendo gracias del apoyo que sientes tan cerca, mucho menos.

La imagen de este post la hice especialmente para esa persona, y se la quiero dedicar junto con este post, con todo mi cariño.

A ti, que ya sabes quién eres.
Por conseguir hacerme reír, y también por hacerme llorar. Por abrirme los ojos y enseñarme que la única responsable de mis propios actos soy y seré siempre yo misma. Por demostrarme que aún quedan personas en las que merece la pena confiar. Por hacerme de "diario", leyéndote mis correos kilométricos contándote todo lo que había en mí... y no juzgarme por ello. Por saber aguantar mis bromas, y sobre todo mis días malos. Por hacerme callar de vez en cuando, aunque eres consciente de que no lo vas a conseguir.
Porque cuando reventó la olla exprés que contenía todo lo que yo llevaba acumulando durante muchos, muchísimos años, todo te salpicó a ti... y supiste hacerme ver que por mucho que yo necesitara reventar, no era justo que lo hiciera de la forma en que lo hice.
Por seguir a mi lado, a pesar de todo. Por tus palabras. Y por enseñarme lo importante que pueden ser los silencios a veces, y que el silencio realmente no tiene por qué significar el olvido. Por enseñarme a tener mis propios silencios y beneficiarme de ellos.
Por acompañarme en este largo camino de volver a encontrarme yo misma, ahuyentando mis miedos y fantasmas, o mejor dicho, haciéndome ver que se puede convivir con ellos.
En tan poco tiempo te has convertido en una de las personas que más saben de mí, y sigo confiando ciegamente en que mis secretos están en las mejores manos contigo.
Porque a pesar de la distancia, y al poco tiempo que nos conocemos, hay algo muy especial entre nosotros. Y no hablo de sentimientos ligados al amor romántico que todo el mundo relaciona cuando se tratan de amistades entre hombre y mujer. Sino de uno de esos lazos invisibles que se crean al encontrar una persona con ideas y valores similares a los tuyos, y con vivencias tan distintas pero al mismo tiempo tan parecidas en algunos sentidos. Somos supervivientes en un mar de adversidades, y nos tendemos la mano para no ahogarnos en la corriente de las aguas profundas que nos rodean.
Contigo estoy aprendiendo algunas de las lecciones más importantes que tenía pendientes, y gracias a ti he podido cerrar capítulos que debía cerrar con urgencia en mi vida. Y lo más probable es que ni siquiera seas consciente del gran apoyo que has sido para mí. Por eso, hoy me ha nacido dedicarte estas palabras.  

Muchas gracias por ser como eres, y por querer formar parte de mi vida. TQM.