sábado, 7 de julio de 2007

Sin ti


Silencio.
Sólo suenan las canciones que durante todo este tiempo te he ido dedicando aquí, en mi espacio personal. Canciones que me recuerdan a ti, aunque no las necesito para recordarte.
Es extraño, pero quiera o no, siempre estás conmigo. Como un fantasma que no se ve, pero se siente. Ni contigo, ni sin ti. Ni bien, ni mal. Ni llanto, ni sonrisa. Sólo el vacío que hay en mi por sentir la impotencia de no saber qué es lo que va irremediablemente mal... me pregunto porqué algunas cosas no se pueden evitar.
Me gustaría saber si alguna vez me has extrañado como yo he llegado a extrañarte, si alguna vez has llegado a sentirme como yo he llegado a sentirte, o si solamente ha sido fruto de mi imaginación que entre los dos había mucha conexión. Me pregunto si hubiera cambiado algo que yo hubiera sido capaz de confiar más en ti al principio, cuando tú actuabas de forma distinta. Quisiera saber si algo de lo que ha cambiado en ti tiene que ver con mi forma de actuar, o si simplemente es tu yo verdadero, tu yo actual. Si realmente no te das cuenta cuando me haces daño, aunque no sea intencionadamente. Cuando me ignoras, cuando te necesito y no estás, cuando necesito unas palabras tuyas y no encuetro nada... sólo más silencio alimentando el vacío que crece y crece y te aparta de mi, haciendo más grande la muralla de protección que me rodea... No es esa la idea. En realidad, debería ir a menos esa muralla, pero algo hay que la hace crecer, y eso no me gusta.
Tengo tantas preguntas... y ninguna respuesta. Y lo peor es que soy consciente de que la mayoría de las respuestas que yo necesito nunca las podré conseguir, y menos viniendo de ti.
Porque tú, aunque no quieras verlo, tienes una muralla aún más grande que la mía, y eso nos ha apartado.
Y aquí estoy yo, sin ti, pero contigo. Porque no te puedo sacar de mi cabeza. Y peor aún, no te puedo sacar de mi corazón. Contra los sentimientos no existe medicina alguna, pero tendré que hallar una solución. Porque yo pensaba que eras real, pero ahora siento que no fuistes más que una bonita ilusión. Porque desearía que no fuera así, pero es lo que me haces ver, y todo es tan contradictorio que no sé qué hacer.
Aunque sé que cómo siempre, sólo el tiempo dirá... si has de ser para mi, lo serás. Y si no has de serlo, a pesar de todo, te deseo la mayor felicidad.
No olvides nunca que un día fuiste mi ángel, y que tu fiera indomable eso nunca lo olvidará.

1 comentario:

  1. Las murallas mas altas jamas han sido obstaculo para la fuerza del corazon...toda muralla tiene su puerta.alkimista

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