domingo, 18 de noviembre de 2012

Algo debe cambiar



Mi vida últimamente es un puto caos. Y lo digo así, con todas las letras, dejándome de formas políticamente correctas porque en este mundo y en estos momentos no hay muchas cosas que sean realmente correctas. Vivimos en un mundo, en el que los políticos se ríen de nosotros en nuestras caras diciéndonos que si tenemos deudas que las paguemos, cuando ellos son los que se han encargado de que seamos casi 6 millones de españoles los que estamos en paro y sin recursos para pagar nuestras deudas ni mantener en condiciones a nuestras familias.  En el que encima nos dicen literalmente "que nos jodan" a los que estamos en paro, y en el que salir a la calle pacíficamente para reivindicar nuestros derechos se convierte en delito y en una lucha por la supervivencia cara a cara con los policías que siguen sin darse cuenta de que también luchamos por sus derechos y por el futuro de sus hijos. Vivimos en un mundo en el que la hipocresía está a la orden del día y nos tenemos que aguantar.
Mi vida, dentro de toda esta mierda, no iba a ser mejor que la de montones de españoles, ni portugueses, ni griegos, ni aquellos que nos sigan, porque habrá muchos que nos sigan, aunque hoy por hoy no se den por aludidos del problema que tienen igual que no nos dimos cuenta nosotros mientras estuvimos viviendo "por encima de nuestras posibilidades", según los que cobran miles de Euros por hacer que un país vaya a la quiebra y la pobreza aumente cada día, mientras ellos no recortan en absoluto en sus gastos ni en su nivel de vida.
Quien diga que la vida es bonita que me diga lo que se fuma, porque yo lo que creo es que la vida es una puta mierda para los que hemos nacido sin estrella, formando parte de la población de un país que no tiene arreglo si no nos damos cuenta pronto de que algo va mal, pero que muy mal. Sólo que sí es cierto, que hay que intentar hacer lo mejor de ella, por muy malo que sea el papel que nos haya tocado en ella. Y que por supuesto, siempre ganaremos más si nos damos cuenta de que siempre hay alguien que está peor que nosotros en lugar de envidiar a los que tienen más. Pero las teorías siempre son todas muy bonitas y que levante la mano el que estando en mi situación, que seguramente será muy parecida a la tuya, no ha tenido ganas en algún momento de tirar la toalla. 
La vida no es de color rosa, y aunque hagan falta los malos momentos para poder apreciar los buenos, eso no significa que se tengan que amontonar de tal forma que acaben asfixiándote. Porque llegará un día en el que ya no tengas más fuerzas de querer luchar y levantarte, a sabiendas de que nuestro gobierno hace todo lo posible para que te quedes justamente donde estás: tirado en el suelo.
Aquí debe cambiar algo, y pronto. Y no sirve de nada llenarse la boquita de quejas, lo que hacen falta son hechos. No nos quedemos más tiempo de brazos cruzados, nadie luchará por nosotros si no lo hacemos nosotros mismos. Porque incluso el ser más pobre y humilde tiene derechos, y NADIE debe quitárselos.

1 comentario:

  1. Bueno, pues habrá que buscar nuestra estrella... y si la vida no es de color rosa, entonces busquemos otro color atractivo, ajaj. Seguro que damos con él :o)
    Como decía mi tío a un amigo suyo, llamado "Arre": ¡Ánimos, arre!!!!

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